Vera Vasílievna Chaplina, naturalista, guionista y escritora de literatura infantil rusa, nació el 24 de abril de 1908 en Moscú, Imperio Ruso, en una familia noble por herencia, de padre abogado y madre música. Chaplina siempre gustó de los animales, en su adolescencia comenzó a frecuentar el zoológico y se unió al Club de Jóvenes Biólogos.
Trabajó durante 20 años en el zoo, alimentó cachorros rechazados, estudió a todos sus habitantes mediante la observación y la investigación, y procuró aliviar su sufrimiento en el cautiverio. Creó y dirigió “la tierra de los animales jóvenes”, donde criaba cachorros abandonados de distintas especies y que convivían en paz: la gran atracción del lugar.
Sus primeras historias se publicaron en la revista Jeune Naturaliste y luego salió “Los niños del campo verde” (1935), pero fue “Mis alumnos” (1937), el que contenía las mejores historias y logró mayor éxito.
En ocasiones llevaba a casa algunos cachorros, entre ellos uno de león al que llamó Kinuli (“abandonado”), y que se crió con Peri el perro y con la familia. De regreso al zoológico, llevó a Kinuli junto a Peri, pues se hicieron inseparables. La historia se difundió y Chaplina se hizo inmensamente popular, inclusive en Europa y EEUU, a través de artículos y portadas de diarios y revistas. Fue nombrada jefa de la sección “Depredadores” (1937), subdirectora del zoo (1942) y por su labor durante la guerra, directora de empresas de producción.
En 1947 se retiró y se dedicó a escribir. Su obra, traducida a varios idiomas, incluye once publicaciones y cinco guiones para documentales, comedia y animación. Su estilo es sencillo, directo y afectuoso sin sentimentalismos, como el trato que deparó a los animales. Su legado es para la literatura infantil, la toma de conciencia y la conservación.
Distinguida con varios galardones, falleció el 19 de diciembre de 1994 en Moscú.

