Alimento ancestral, nativo de América Latina, versátil, sabroso, fácilmente combinable prácticamente con lo que quisieras. Las hay de maíz blanco o amarillo, pero siempre de maíz, pequeñas, grandes, fritas, asadas, delgadas, gorditas, con semillas, con especias, con infinidad de rellenos, siendo su límite tu imaginación.
El origen de la arepa se remonta a las culturas indígenas de los pueblos andinos y costeros del norte de Sudamérica. Los Taironas, Cumanagotos y Zenúes, pueblos que abarcaban las zonas de hoy Venezuela y Colombia, cultivaban maíz el cual se molía, se amasaba y se cocinaba sobre piedras calientes y/o budares, donde se obtenía un tipo de pan llamado “aripo” (“pan de maíz”) que se acompañaba con alimentos locales ya sea hierbas o animales de caza. Con la llegada de los colonizadores y la inclusión de nuevos artilugios de cocina, las arepas comenzaron su transformación y, con el tiempo, se han ido diversificando a lo largo de toda América, donde cada región guarda su propia tradición.
Desde lo ancestral, y tejiendo estas cultural nativas lazos divinos con el maíz, este no era solo alimento, sino que tenía un valor sagrado y su consumo estaba asociado a la fertilidad y prosperidad. La preparación del “aripo” se hacía de manera colectiva, ya sea con la participación de la familia o la comunidad. El hecho de amasar el maíz estaba simbólicamente ligado al vínculo con la tierra y la naturaleza. Y cuando la cosecha de maíz era buena, se ofrendaba este pan de maíz a las divinidades, cómo símbolo de abundancia y agradecimiento. También hay mitologías indígenas donde guardan la creencia que los dioses crearon al hombre a partir del maíz y luego le regalaron este alimento para la continuidad de su vida.
En líneas generales el maíz es símbolo de fuente de vida, un regalo de los dioses al hombre y que el hombre debe cuidar y respetar. Hoy día hay culturas que siguen honrando estas tradiciones ancestrales, por lo que no está de más agradecer a los dioses, si crees en ellos, cada vez que tengas la posibilidad de comer una arepa.
Ingredientes
Claramente las formas de obtener maíz se han industrializado y en el mercado puedes encontrar diversas harinas de maíz.
Para la receta:
1 taza de harina de maíz rinde para 4 o 6 arepas dependiendo del tamaño que le quieras dar.
1 ½ a 2 de agua.
Sal.
Aceite (opcional).
Preparación
En un bowl mediano, agraga la taza y media de agua tibia, sal y aceite (el aceite va a susuavizar la futura masa).
En forma de lluvia y revolviendo siempre, comenzamos a dispensar la harina de maíz sobre el agua. Revolvemos para evitar que se formen grumos. Debe formarse una masa
homogénea y firme.
Dejamos reposar para que el maíz aborsaba bien el agua. Si a los minutos, la masa se resquebraja, hay que agregarle un poco más de agua, esto facilitará el moldeado de la arepa.
Divide la masa en pequeñas bolas, aproximadamente del tamaño de una pelota de golf. Aplana cada bola entre las palmas de tus manos para formar discos de unos 6cm de diámetro y 1-2 cm de grosor. Puedes hacerlas más finas o gruesas según tu preferencia.
Calienta un sartén grande o una plancha a fuego medio-alto. Agregále una fina capa de aceite o mantequilla. Coloca las arepas en el sartén y cocínalaas por cada lado hasta que queden doradas y crujientes. Cuando estén listas por fuera, puedes dejarlas unos minutos más en fuego bajo para que se cocinen bien por dentro.
Las puedes acompañar con matequilla, nata, queso, pico de gallo, huevo, aguacate o lo que más te guste!

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