René Guénon, filósofo, masón y matemático franco-egipcio, nació en Blois el 15 de noviembre de 1886. Se crió y creció como la mayoría de los franceses, en la religión católica y realizando estudios básicos y universitarios, estos últimos inconclusos.
En la primera década del siglo XX Guénon frecuenta la Escuela Hermética de Papus, entra en la Orden Martinista y luego se inicia en la masonería. Se supone que también fue iniciado en el Vedanta Advaita y en el Taoísmo, aunque siempre fue muy discreto sobre sus lazos con estas tradiciones iniciáticas. Asimismo recibió iniciación en el sufismo y en el esoterismo islámico. Sus contemporáneos lo consideraban raro porque nunca se refería a sí mismo, nunca decía “Yo”.
Guénon buscaba que el Occidente comprendiera correctamente las tradiciones consideradas Orientales, pues estimaba que había perdido el camino durante la Edad Media al introducir innovaciones y más tarde con la modernización de la sociedad. Dedicó su vida a aclarar y enseñar ampliamente dichas tradiciones a través de una extensa obra de 17 volúmenes y centenares de artículos.
Su obra es dividida en tres partes: 1) la crítica al mundo moderno occidental, 2) la doctrina metafísica tradicional y 3) los estudios de simbología. Entre las obras críticas están “El teosofismo: historia de una pseudorreligión” (1921) y “La crisis del mundo moderno” (1927). En la segunda categoría destaca “Introducción general al estudio de las doctrinas hinduistas” (1921) y “Los estados múltiples del ser” (1932) y, en la última categoría, “La gran tríada” (1946) y la compilación póstuma de artículos “Símbolos fundamentales de la ciencia sagrada” (1962).
Guénon se convirtió al islamismo, se mudó al Cairo en 1930 y falleció en esta ciudad el 7 de enero de 1951.

