Francesco Cetti, científico jesuita italiano, nació el 9 de agosto de 1726, pero la localidad es incierta pues se mencionan Mannheim (Alemania), Como (Lombardía), Cagliari y Sassari (Cerdeña). Sus padres eran de Como. Realizó estudios en el colegio jesuita de Monza y se formó en filosofía y teología en la Universidad de Brera, Milán. Vivió en la Era de la Ilustración y siendo jesuita, siguió sus líneas filosóficas y educativas, destacando en materias como matemáticas, físicas y ciencias naturales.
Impartió clases de filosofía en su alma mater (1758-1760) y en el colegio milanés de nobles (1760-1764). En 1765 Carlos Manuel III de Saboya, rey de Cerdeña, confió a los jesuitas el mejoramiento de la educación en la isla y Cetti estuvo a cargo de la cátedra de matemáticas y ética en la Universidad de Sassari (1766-1778). En su tiempo libre realizaba largas excursiones de exploración por toda la isla, las cuales continuó a pesar de la abolición de la Compañía de Jesús, gracias al financiamiento gubernamental.
Producto de ello fue su “Historia Natural de Cerdeña” (1774-1777), tres volúmenes dedicados a mamíferos, aves, anfibios y peces. Particularmente sus estudios ornitológicos fueron exhaustivos y meticulosos, identificando numerosas especies y explicando sus comportamientos. La publicación también contiene una descripción geográfica de la isla y está ilustrada con grabados. Esta obra constituye la primera caracterización zoológica extensa de Cerdeña con base en observaciones directas.
Asimismo, Cetti había iniciado un nuevo trabajo acerca de los fósiles, el cual quedó inconcluso al sobrevenir su fallecimiento el 20 de noviembre de 1778.
La obra de Cetti dejó huella en la ciencia de su tiempo, influyó de manera relevante tanto en el enfoque como en el método de abordar la observación y descripción científica de la naturaleza y, en su honor, varias especies animales han sido bautizadas con su nombre.

