Carlos Otto Meyer Baldó, aviador venezolano, nació el 21 de abril de 1895 en Maracaibo, Zulia, de padre alemán, comerciante de café, y madre andina venezolana. La familia se mudó a Caracas en 1899 donde se cerraban los trámites de exportación, y en 1908 se van para Hamburgo.
Carlos estudiaba administración y comercio cuando estalló la I Guerra Mundial, decidió alistarse como voluntario extranjero y fue asignado al frente oriental contra los rusos, donde permaneció hasta 1916, ascendido a teniente. A mediados de año le cautivó la aviación militar que, por entonces, era de observación y las armas utilizadas las disparaban directamente los pilotos.
Tras el entrenamiento, Meyer Baldó fue asignado al frente occidental con el escuadrón FAE201. Cumplió las misiones volando a baja altura y recibió ataques desde tierra sin consecuencias, desempeño que le valió la Cruz de Hierro segunda clase. Luego se incorporó al escuadrón élite, el As de Ases, el Circo Volante de Manfred von Richtofen, el Barón Rojo, y durante su servicio logró cuatro derribamientos confirmados, uno en proceso de confirmación y dos no confirmados. Recibió la Cruz de Hierro primera clase, la Cruz Hanseática y la Copa al vencedor de combates aéreos.
En 1926 retorna a Venezuela para encargarse de los negocios paternos. El café había sido desplazado por el petróleo y se estaba constituyendo el cuerpo aéreo del ejército venezolano a cargo del hijo del dictador Juan Vicente Gómez, quien incoporó a la celebridad venezolano-alemana a la tarea (1931). Enviado a EEUU para actualizarse en la materia, presentó su informe “Viajes de estudios”, se le reconoció el grado de teniente y se le nombró subinspector e instructor.
El 27 de noviembre de 1933 realizó varias piruetas que deformaron el plano superior del Stearman C-3B y el ala se desprendió. Meyer Baldó y el técnico que lo acompañaba, fallecieron en la caída.

