A propósito del inicio de ciclo comenzando el nuevo año es preciso tanto el balance como la proyección. Bien sirve repasar los acontecimientos y revisar aquellos que se destacan al ser cruciales por diversas razones para nuestro propio crecimiento y sanación, y ver qué tanto procesamos o si nos queda tarea pendiente, lo cual, sin demeritar por el contrario, nos debe alentar.
Así mismo la proyección es crucial como el aliciente para retomar y concretar. Originada en lo que nos convoca por deber, gusto o interés; bien sea porque queremos desarrollar habilidades, aprender cosas nuevas, o mejorar en las dinámicas a las cuales nos avocamos.
Estos tiempos son propicios para intencionar en diferentes dimensiones de nuestra vida en lo espiritual, intelectual, artístico, relacional, entre otros ámbitos; por lo que vale el sincerase y plantear lo que nos falta de algo ya iniciado, lo que hace tiempo hicimos y nos llenaba el alma y quisiéramos volver a experimentar; como puede ser alguna práctica o apreciación artística y literaria, e incluso actividades que nos brinden bienestar físico y mental, así como aquellas más precisas de carácter espiritual desde la visión y creencia de cada quien.
Alentarnos a actuar en dirección de nuestros propósitos debe siempre asegurar un fundamento de motivación muy íntimo, el cual será más auspicioso entre tanto responda a nuestro plan personal de crecimiento para nuestro avance, sanación y evolución.
En palabras de Johan Wolfgang von Goethe es preciso ante todo dar inicio o ponernos en acción respecto a lo que nos imaginamos y deseamos para nosotros cuando dice: “Sea lo que sea que puedas o sueñes que puedas, comiénzalo. El atrevimiento posee genio, poder y magia. Comiénzalo ahora.”
Impulsar la realización de algo es el llamado del autor quien con su trayectoria bien parece que actuó según esta máxima suya, ya que fue ilustre como dramaturgo, novelista, poeta, abogado y se desempeñó en cerca de treinta ámbitos profesionales dejando con esto indicio de la filosofía que contenía en esta frase que nos inspira. Solo así, atreviéndose y actuando consiguió de sí mismo, crecimiento del potencial personal.
Al ver estas historias de vida uno podría abrumarse con tan solo pensar ¿cómo lo hicieron? Y una parte de la respuesta sin duda está en la disciplina que refiere a organizarse para dedicar tiempo a los asuntos elegidos para profundizar el conocimiento y desarrollar habilidades, lo cual determina estos alcances.
Lo que se consigue con práctica y estudio es inimaginable, podemos mucho más de lo que imaginamos, aunque solo mediante la ejecución deliberada de las técnicas y métodos, en cualquier ámbito se puede progresar y alcanzar logros significativos.
Procuremos que nuestros propósitos cada vez más se orienten a logros mayores evolutivos, sobre todo, que nos movilicen hacia los estados más elevados del Ser, donde es posible alcanzarnos. Tenemos la configuración, soñemos que podemos, comencemos y si ya lo hicimos retomemos.
Fuentes consultadas


Me encantó la frase de Goethe, para tener en cuenta !! Muchas gracias !