Jean-Jacques Dessalines, revolucionario autoproclamado emperador haitiano, nació esclavo el 20 de septiembre de 1758 en la plantación de café Vye Kay, Grande-Rivière-du-Nord, Santo Domingo Francés, propiedad del criollo negro libre Philippe Désir, yerno de Toussaint Louverture. Al morir Désir su viuda se casó con Janvier Dessalines, quien dio su apellido a Jean-Jacques.
En 1791 estalló la revolución de los esclavos encabezados por Biassou y François junto a los cuales Dessalines y Louverture se convirtieron en lugartenientes. Mientras Francia republicana luchaba contra España e Inglaterra (1793), la rebelión esclava se alió con España y ante el riesgo de perder la colonia, los comisionados franceses proclamaron la abolición de la esclavitud en el Imperio Francés aprobada por la Convención Nacional (1794).
En 1802 Napoleón recuperó la colonia, Louverture fue deportado y Dessalines aceptó la derrota y se le confió el mando del sur. En 1803 se supo que Bonaparte reestablecería la esclavitud, Dessalines se levantó y desalojó a los franceses de la isla, el Congreso de Arcahaie lo nombró comandante del ejército negro y gobernador general.
En enero de 1904 proclamó a La Española República Independiente de Haití, nombre arahuaco de la isla. Impuso el trabajo forzado para evitar la economía de subsistencia, confiscó las tierras de los blancos y se les prohibió tener propiedades. Temiendo una subversión y eventual nueva invasión francesa, ordenó el exterminio de los blancos (3000 a 5000 personas) y en octubre se autoproclamó emperador Jean-Jacques I.
Saqueó y asesinó poblaciones del este y la oligarquía mulata de occidente y el sur (Pétion y Christophe) comenzó a antagonizarle por la crueldad y autoritarismo de su régimen. Prepararon una revuelta y el 17 de octubre de 1806, cuando Dessalines se dirigía a enfrentarla, Pétion y Christophe lo emboscaron y asesinaron.
Sus restos descansan en el Panteón Nacional y es el único Padre Fundador venerado en el panteón vudú.

