La energía vibrante de la espiritualidad. En los últimos años, la masificación de conceptos de espiritualidad ha hecho que sea ahora parte del lenguaje común el uso de términos de origen esotérico como manifestación, vibración, aura, intención, entre otros. Y, a pesar de su origen enraizado en profundas tradiciones espirituales y contar con una creciente comprobación científica, su masificación ha llevado naturalmente a que se pierda dimensión y alcance sobre cómo operan los fenómenos de materialización en este plano a partir de las vibraciones presentes en nuestros cuerpos energéticos.
La vibración de nuestro campo electromagnético
Podemos rastrear el origen de estos conceptos en la milenaria Tradición Védica, origen de la sabiduría trascendente vigente hasta nuestros días. Desde la filosofía Samkhya, por ejemplo, se plantea que todo elemento material visible ha sido conformado desde lo invisible e inmanifiesto en primer lugar. Desde una Conciencia y Energía primordial se decanta cada una de las creaciones observables en el universo.
Enfocándonos en el ser humano, este principio se expresa mediante la conformación de al menos cinco cuerpos o envolturas (koshas) en nuestra constitución [1]. La capa más externa corresponde al cuerpo causal (Ananda Maya Kosha), no manifiesto, donde se encuentran los aspectos y facultades más puras de nuestra alma. En un lugar intermedio se encuentra el cuerpo astral (Mano Maya Kosha), conformado por los Chakras, Nadis, Marmas y la energía Kundalini. Y la capa más asentada en la materia se corresponde con nuestro cuerpo físico (Anna Maya Kosha).
De acuerdo a la Tradición, la experimentación acumulada de nuestra alma (Karma) decanta en un campo electromagnético que recubre nuestro cuerpo físico y vibra en niveles de frecuencia que reflejan nuestros contenidos de Luz y Amor. Y esta vibración que sostenemos interactúa con el universo todo, produciendo como resultado eventos, encuentros y materializaciones en nuestra experiencia de habitar este mundo.
A pesar de que estas nociones van en contra del fisicalismo y dualismo imperante en el pensamiento occidental, en los últimos años la ciencia ha ido incorporando estas intuiciones en teorías modernas sobre la conciencia y el universo [2].
Podemos elevar la frecuencia
Ahora bien, la cualidad vibratoria de nuestro cuerpo energético no es en lo absoluto estacionaria. Su dinamismo y transformación depende plenamente de la cualidad de nuestras acciones. Con el actuar cotidiano podemos manifestar el Amor o demanifestarnos al crear más temor. La ética, entonces, constituye un pilar fundamental de la cualidad de nuestro campo energético y sus consecuencias en nuestro cuerpo físico y mental. Estas nociones fueron desarrolladas extensamente por el sabio Patanjali en sus Yoga Sutras cuando refiere al Yama y Niyama [3].
Por supuesto, la acción más amorosa que podemos ejecutar para elevar nuestra vibración es la práctica constante del Sadhana. El mantener la voluntad y la disciplina en la práctica espiritual consciente puede llevarnos, entonces, a manifestar realidades que se encuentren más alineadas a nuestra esencia, aquella que se encuentra siempre asentada en el Amor. No se trata entonces de “pensar positivo” o “desear para manifestar”, sino de pronunciarse diariamente con acciones concretas que expresen una cualidad más elevada de nosotros.
Y en este diario accionar nos corresponde abrir nuestro entendimiento a la comprensión de leyes que van más allá de nuestra razón. Para ello, podemos valernos de la Fe, facultad propia de nuestro cuerpo causal, y nuestro corazón, el cual alberga la sabiduría del cosmos entero. Actuar con Fe siguiendo el corazón constituye la clave para poder manifestar -desde nuestras estructuras más sutiles- el Amor en nuestra existencia material.
Referencias
[1] Frawley, D. (1997). Ayurveda and the Mind: The Healing of Consciousness. Lotus Press.
[2] https://blogs.scientificamerican.com/observations/the-hippies-were-right-its-all-about-vibrations-man/
[3] Woods, J. (1914). The Yoga-System of Patanjali, Yoga-bhāshya of Vyāsa, Tattvavaiśāradī of Vāchaspatimiśra. Harvard University Press.
https://claridadpuertorico.com/manifiesto-des-critura/


Las personas que crean temor serán parte del balance? A veces se me ocurre esa idea y pienso en que sería deprimente porque siento que nada finalmente tiene solución y yo no puedo ser parte. Pero después igual decido elegir ser con los demás como me gustaría que sean conmigo.
Elegiremos todos o solo algunos? De qué depende qué se elige? Será que todo está en nuestras manos o depende de alguien más, o un destino ya escrito, o una voluntad divina? y cómo si es omnipotente permite todo esto?
aún así el amor y el servir dan a la vida un sentido maravilloso
ya voy a leer el de la victimización!!
cariños
Gracias por compartir tan valioso conocimiento, JGD
Con determinación se logra vencer este proceso interno… Empezando identificar las creencias limitantes que nos programaron desde niños… Disciplinarse con todos los pensamientos… Alimentar o dar atención solamente aquellos que nos elevan… Identificar las emociones, sentirlas en vez de reprimirlas, y analizar su verdadera origen… Prestar atención en los viejos patrones correspondientes a comportamientos y reacciones que se ocultan en nuestro subconsciente o al inconsciente colectivo… Es dejar lo que no sirve… Lo que nos retrasó por siglos … Favoreciendo la nuestra oscuridad… Es hora de trabajar para nuestra propia Luz.
Om Namaha Shivaya✨🔱✨
Muchas gracias por compartir, llegó en un momento preciso a mi vida.
Infinitas gracias.