Maximilien Robespierre, abogado, escritor y político francés, nació en Arras el 6 de mayo de 1758, descendiente de un linaje paterno de juristas, tuvo desde muy joven un desempeño notable como abogado defensor de los más necesitados, así como escritor y orador.
Gracias a su panfleto “Discurso a la Nación Artesana”, fue electo diputado por el Tercer Estado ante la convocatoria de los Estados Generales en Versalles. Apoyó la Asamblea Constituyente y fue miembro activo ante la que presentó 150 discursos de línea democrática, abogando por la abolición de la pena de muerte y la esclavitud, el sufragio universal y la igualdad de derechos, la libertad de prensa y reunión, por una educación obligatoria y gratuita. Su intransigencia le valió el apodo de “El incorruptible”.
Liderando a los jacobinos, tras la disolución de la Constituyente y el apoyo de los revolucionarios parisinos (los sans-culottes), adquirió supremacía en la Comuna y luego, junto a Danton y Marat, en la Asamblea Nacional, instancia que contó con todos los poderes. Declaró a Francia una república y el rey fue enjuiciado y ejecutado en enero de 1793. Los jacobinos tomaron el control y sus acérrimos opositores, los girondinos, fueron desarticulados.
Robespierre planteó la defensa contundente y rápida de la nueva república ante las amenazas exteriores y los conflictos internos. Creó el Comité de Salvación Pública con poderes excepcionales, del que fue miembro y líder, iniciando el Reinado del Terror al aplicar la inmediata justicia y virtud republicanas sobre los enemigos, justificando la pena de muerte. Más de 30 mil personas fueron guillotinadas, incluidos miembros de la Asamblea, como Danton.
Sus excesos y las intrigas, llevaron a su detención, enjuiciamiento y decapitación, junto con sus colaboradores, el 28 de julio de 1794.

