Max Jacob Alexandre, poeta, escritor y pintor francés, nació el 12 de julio de 1876 en Quimper, Bretaña, en el seno de una familia judía no practicante. Estuvo en tratamiento con Charcot en París donde conoció la música y las bellas artes y obtuvo premios escolares. Estudió derecho sin concluir y trabajó como crítico de arte para “Moniteur des arts” y “La revue d’art”.
Jacob termina en Montmartre e impelido por Picasso se suma a la vida bohemia. Comenzó a pintar y a escribir, se relacionó con cubistas y dadaístas, realizaba cualquier trabajo y vivía pobremente. Lo religioso, lo místico siempre lo acompañó y a raíz de las visiones de ángeles y de Jesús que tuvo, se convirtió al catolicismo (1915).
Su vida oscilaba entre penitencias estrafalarias y desenfreno bohemio, mientras su obra es considerada un puente entre el simbolismo y el surrealismo, expresado, por ejemplo, en los poemas en prosa de “El cubilete de dados” (1917) y en sus pinturas. En 1921 se establece en Saint-Benoit-sur-Loire, alojado por un abad, donde se dedica a escribir.
Entre su obras escritas más importantes se encuentran la novela poética “Saint Matorel” (1909, 1911), ilustrada por Picasso y calificada como el primer libro cubista; “El laboratorio central” (1921) poema largo que expresa su lenta recuperación; “La defensa de Tartufo” (1919), experiencias e ideas religiosas y filosóficas y “Correpondencia” (1953-1955) en la que quedan de manifiesto su permanente introspección, fantasías y juegos de palabras, y el tormento del anhelo del cielo y el temor a la condena.
En 1944, seis meses antes de la liberación, fue detenido por la Gestapo en Saint-Benoit-sur-Loire y llevado al campo de concentración de Drancy, destino que aceptó como redención.
Distinguido como caballero de la Legión de Honor, entre otros reconocimientos, falleció el 5 de marzo de 1944 en Drancy.

