Roberto Pettinato padre, policía y funcionario peronista argentino, nació el 3 de septiembre de 1908 en Buenos Aires, creció con el castellano y el italiano, estudió hasta el tercer año en una escuela comercial y fue instructor de jiu-jistu, arte marcial de defensa “sin armas”.
Pettinato desarrolló su carrera en el ámbito penitenciario, pasando por todos los grados; ingresó al Servicio Penitenciario Federal en 1934 como ayudante de primera y gracias a su desempeño logró ascensos rápidos. En 1939 fue designado a la cárcel de Ushuaia, Patagonia, una Siberia argentina, en la que permaneció cuatro años. Gran parte de los reos eran presos políticos y, debido a las condiciones imperantes, Pettinato comenzó a interesarse en la situación física y mental de los internos, organizando competencias deportivas.
Regresó a Buenos Aires y participó en los eventos considerados el origen del peronismo (1943). El Grupo de Oficiales Unidos triunfó, Perón ocupó la cartera de Trabajo y Pettinato llegó al área de prensa de la Presidencia. Siendo Perón presidente, fue nombrado Director General de Institutos Penales de Argentina (1947) y director de la Escuela Penitenciaria para la formación de guardias custodios.
Durante su gestión cerró la cárcel de Ushuaia y los reclusos fueron distribuidos en otras prisiones, eliminó el uniforme a rayas, el rapado del cabello y el uso de grilletes, el llamado de los presos por números fue sustituido por sus nombres, promovió la alfabetización, construyó cárceles-sanatorios para bacilosos y afectados con problemas respiratorios, construyó instalaciones deportivas, incorporó consultorios odontológicos, estableció las visitas conyugales y familiares, permitió las pertenencias religiosas y creó la Escuela Industrial Penitenciaria para la formación de los reclusos en artes y oficios.
Tras el golpe de estado (1955) se exilió en Ecuador, Perú y Chile. Nuevamente en Argentina fue reincorporado en la Policía Federal (1963).
Recibió condecoraciones y reconocimientos y falleció el 11 de agosto de 1993.
Fotografía: Roberto Pettinato (derecha con la gorra en las manos) se dirige a los reclusos.

