El catecismo de la maldad está cada día, lastimosamente, mejor apertrechado, con niveles de expansión considerables, con un impacto que florece con prontitud en las mentes que aún no han podido establecer el equilibrio deseado para la consecuente capitulación. Presenciamos modelos de estados -sin caer en generalidades- que imposibilitan el mínimo de decencia en el ejercicio de la función pública, que niegan libertades, que cercenan toda opción de cambio, y no hablamos de transformación, y, en ese sentido, no vale la pena mencionar los países arquetípicos porque la humanidad los muta y los permuta.
No hay un espacio donde no haya una batalla por algo. Una incomprensión frente a una realidad determinada. Si pudiéramos medir la dimensión del karma colectivo mundial, al menos, imaginarnos su malhumorado carácter, hallaríamos al planeta, enrollado sobre un espeso e infinito ramaje, amortajado, sin dudas, obeso en toda su magnanimidad, con pesadumbre y respiración braquicéfala, con el perdón de los perros de esa hermosa raza. Un estado de salud achacoso, infecto, ulcerado.
La convivencia con nuestros semejantes se nos hace muy insoportable, y es la razón por la cual los flujos migratorios se han disparado de manera alarmante. Convivencia que no tiene nada que ver con los temperamentos ni los impulsos de una mejor correspondencia, sino la fuerza centrífuga de algunos regímenes que literalmente promueven el escape, el abandono del territorio originario para intensificar y seguir desarrollando un modelo de barbarie, de cual todo el mundo sabe, pero nadie se atreve a confrontar de manera medular, ya que el diálogo ha sido desplazado, y la razón se lo tragó lo políticamente correcto
La fuente principal de los conflictos es que no queremos admitir al otro con sus diferencias. Las ideologías constituyen una aplanadora, y una vez que ejerces el poder, lo seguirás ejerciendo para siempre. A cualquier precio. No podemos descartar el realismo que despierta tanta dejadez humana, tanta pretensión de desarrollo tecnológico, tanta irracionalidad desenfrenada. La realidad connota una cosa, y la existencia otra. Sin embargo, ambas han sido superadas por el simulado orden del Estado, que protege, dispone, castiga y recompensa. Su realidad y su existencia son más poderosas.
La contaminación es excesiva porque excesiva ha sido el sometimiento. Más que la discordia entre los opuestos, el bien y el mal, está el notable impulso de imposición, que desmantela y transgrede. Se viste de legal, y su condición mercurial hace que habite en los poderes públicos, y desde allí oficia con el engaño y la truculencia. Su poder social es abarcador. Es tan disuasiva su maldad, su crueldad, su vileza, que de esa dinámica surge una visión que extrema su propia cualidad.
Dicho en otras palabras. Para Michel Foucault, psicólogo e historiador francés, autor de la célebre “Historia de la locura en la época clásica”, donde hay poder hay resistencia. ¿Es esto una constante en los sistemas opresores de corte fascista? Es obvio que la voluntad (resistencia) también se somete al yugo. Cuando esta desaparece, emerge la sumisión inducida, una compleja docilidad, o flexibilidad acomodaticia estimulada, que remarca una sociedad en vías de extinción moral.
Ese inagotable zumbido del mal, que desconoce límites, avanza hacia destinos inimaginables, de expansión considerables como señalamos en el primer párrafo, dibuja en sí mismo, un singular contraste con las propiedades del amor. En esa disparidad, el discernimiento, con destello orientador, está llamado a desafiar con su espada, las impurezas de esos anacrónicos deseos, que como sabemos, lo que quiere los paga con el alma.


COMPARTO PLENAMENTE Y MAS LO DESARROLLADO EN ESTE ARTICULO, EL QUE NO QUIERE VER LA REALIDAD QUE NO LA VEA, LAMENTABLEMENTE NO HAY OTRA OPCION MAS QUE ANALIZAR TODOS EASTOS PROCESOS EN LOS QUE ESTAMOS ENVUELTOS, SOMETIDOS Y ENTIENDO YO QUE TAMBIEN PROVOCADO POR NOSOTROS MISMOS, OJALA TENGAMOS LA CAPACIDAD DE SALIR DE LA IGNORANCIA Y TRANSFORMAR ESTA REALIDAD Y EVOLUCIONAR COMO SERES HUMANOS QUE SOMOS…
CORDIALMENTE
MARCELA EDMAN
hola, es intenso su relato y la descripción lo comparto pero creo está sujeto a nuestra propia subjetividad.
Sin palabras… gracias por todo el hermoso esfuerzo que realizan todos, especialmente la Madre por acercarnos no solo a realidades puras, crudas y concretas si no a expandir nuestra conciencia con cada articulo que elaboran con tanto detalle y cuido. Gracias!
Un muy buen informe …un verdadero regalo para los apetitosos lectores-iniciados,está muy prosaico hasta poético diría…está ke arde…gracias por tan buena literatura…hace muy bien y despierta.Om Namaha Shivaya!!
Dice mucho y nada