David Kalākaua, penúltimo rey hawaiano, nació el 16 de noviembre de 1836 en Honolulu, hijo de los grandes jefes de Kaua’I, la cuarta isla más grande del archipiélago hawaiano. Fue chambelán del rey Kamehameha V (1864-1874), el cual murió en 1872 y, al no dejar sucesor, la Asamblea Legislativa realizó la elección entre personeros de alto rango: Lunalilo y Kalākaua.
Se permitió el voto popular y Lunalilo obtuvo una victoria aplastante. Un año después fallece y Kalākaua asume el gobierno, comenzando por visitar todas las islas, lo que aumentó su popularidad. Logró un Tratado de Reciprocidad con EEUU para favorecer productos hawaianos, viajó por el mundo para conocer otros gobiernos y construyó el Palacio ‘Iolani, el único en suelo estadounidense, el cual se convirtió en el símbolo de la soberanía hawaiana y grandeza de su gobierno.
Trabajó en la recuperación de tradiciones hawaianas suprimidas por los misioneros cristianos: fomentó las artes, la medicina, la música y la danza hula. No existía el lenguaje escrito, así que recopiló información oral con los kūpuna (ancianos) de las islas y publicó el libro “Mitos y leyendas de Hawai” para asegurar la herencia hawaiana.
Por sus costumbres algo extravagantes y divertidas se le apodó el “Monarca Alegre” (Merrie Monarch). Cuando cumplió 50 años organizó festividades con cantantes, bailarines de hula y un desfile. Recibió de regalo el libro “Nā Mele ʻAimoku”, compilación de cánticos en honor al rey y otras canciones tradicionales que manifiestan la poética hawaiana. De aquí surgió el Festival anual Merrie Monarch.
Tuvo mucha oposición, unos querían instaurar una monarquía parlamentaria como la británica y otros anexar Hawai a los EEUU. En 1887 un grupo armado se presentó ante el rey y fue obligado a firmar la denominada “Constitución Bayoneta”, perdiendo el poder.
Falleció en San Francisco el 20 de enero de 1891.

