Carlos Gardel, cantor, compositor de tangos y actor, nació el 11 de diciembre, el año y el lugar tienen dos hipótesis: 1883 en Tacuarembó, Uruguay, o 1890 en Toulousse, Francia. Sin padre, llegó muy pequeño a Buenos Aires con su madre y vivió en pobreza extrema. El joven avispado, simpático, buenmozo e irritable pretende ganar “montañas de dinero” y vivir entre lujos, realiza diferentes trabajos y deja escuchar su voz en las esquinas, antros y reuniones.
Visita el nuevo barrio Abasto y empieza a cantar semiprofesionalmente en el café de los hermanos Traverso. Aún no cantaba tangos y construyó un estilo basado en la payada y canciones camperas con tintes de música napolitana y ópera, haciéndose conocido como el “zorzal criollo” y “el morocho del Abasto”. En 1912 grabó con Columbia y el nombre de Carlos Gardel comenzó a difundirse.
Conforma un dúo (1915) con José Razzano, intérprete de tangos, que se sostiene por 10 años con gran éxito. Razzano enferma y Gardel despega como solista en París y España donde establece su base para las giras europeas. El hombre ya canta tangos, va bien vestido, bien peinado, trasluce picardía, su estilo de fraseo es inimitable y arrasa entre el público, convirtiéndose en el modelo de “el que llegó”, quimera porteña admirada por los hombres y amada por las mujeres.
Grabó casi 800 temas entre tangos, milongas, zambas y tonadas, entre otros géneros, y cantó en inglés, francés, italiano y guaraní. Algunas de sus piezas más populares son “Mano a mano”, “Desdén” y “Volver”, de su autoría, y “El día que me quieras”, “Mi Buenos Aires querido” y “Caminito”. También participó en 11 películas.
Falleció durante las giras en Latinoamérica, el 24 de junio de 1935, Medellín. Recibió distinciones póstumas y su tumba es lugar de peregrinación.

