Rodolfo Valentino, actor italiano de cine mudo, nació como Rodolfo Pietro Filiberto Raffaello Guglielmi di Valentina d’Antongella el 6 de mayo de 1895 en Castellaneta, Apulia, hijo de un capitán de caballería y veterinario, y madre francesa. Estudió agricultura en Génova, sin hallar empleo y sin saber inglés, se va a EEUU, se registra en Ellis Island el 23 de diciembre de 1913 y se establece en Nueva York.
Trabajó como jardinero y otros oficios y en 1914 fue empleado como bailarín de tango. Trabajó en Maxim’s Restaurant-Cabaret donde conoció a la heredera chilena Blanca de Saulles, que lo contrató como jardinero. No se supo si mantuvieron una relación, pero Valentino se vio envuelto en problemas maritales y abandonó Nueva York con un espectáculo musical itinerante, cuando Blanca mató a su esposo.
Se estableció en Los Ángeles (1918), actuó en pequeños roles y adoptó su nombre artístico Rudolph Valentino. Su primera aparición acreditada fue en “Los cuatro jinetes del apocalipsis” (1921), basada en la obra de Blasco Ibáñez, que obtuvo gran éxito. Convertido en estrella, consolidó su fama con “El Sheik” (1921), “Camille” (1921) y “Sangre y Arena” (1922). Su filmografía (1914-1926) consta de 37 películas, destacando también en “El Águila Negra” (1925) y en su último film y secuela “El hijo del Sheik” (1926).
Protagonizó películas esencialmente románticas, vistió exóticos vestuarios y usó un maquillaje recargado que, por sus finas y bellas facciones, le daban cierta ambigüedad sexual. Sus detractores cuestionaron su masculinidad, no obstante, gozó de enorme popularidad entre millones de admiradoras, ganándose el apodo de latin lover, inclusive protagonizó un escándalo al casarse con Natasha Rambova sin haberse divorciado de Jean Acker.
En la cúspide de su carrera murió repentinamente el 23 de agosto de 1926, causando conmoción mundial y varios suicidios. Se estima que a su funeral asistieron unas 80.000 fanáticas.

