Johanna Maria Lind, soprano sueca, nació el 6 de octubre de 1820 en Estocolmo, llamada Jenny por su madre y su padrastro. En su solitaria infancia, Jenny solía cantar para sí misma hasta que un día, a los 9 años, la asistente de la prima ballerina de la Real Ópera Sueca, la escuchó. Al comentarle a su jefa, ésta ayudó a Jenny a ingresar en la escuela de teatro donde comenzó su formación en canto.
Debutó con “El Cazador Furtivo” (1838) de Von Weber, pero su técnica le estaba perjudicando la voz. Luego estudió con Manuel García en París (1841-1843) con quien la recuperó, amplió su rango vocal e imprimió luminosidad y dulzura. De regreso cantó en Suecia y Dinamarca, y a partir de 1844 se presentó en Berlín, Viena y Londres, donde debutó con “Roberto el diablo” de Meyerbeer (1847) ante la Reina Victoria. Ese mismo año Lind protagonizó “I Masnadieri” de Verdi a petición del propio autor.
Cosechó elogios en Alemania y ofreció conciertos junto a Mendelssohn, seduciendo, asimismo, al exigente público de Viena. Luego abandonó la ópera para dedicarse al oratorio. En 1849 aceptó y negoció un lucrativo contrato con el empresario estadounidense P.T. Barnum. “El Ruiseñor Sueco” realizó una exitosa gira de 95 conciertos en los EEUU, que continuó por su cuenta junto a Otto Goldschmidt, discípulo de Mendelssohn y futuro esposo.
Hábil cantante de coloratura cuyo rango vocal abarcaba dos octavas, el registro inferior era más bien ronco con tendencia a desafinar, mientras que el superior era poderoso, rico y luminoso, de «ejecución magnífica». Algunos consideraban que sus interpretaciones eran frías, más adecuadas para la música y el público germánicos que para las óperas italianas y francesas.
Fue generosa y realizó frecuentes donaciones a causas caritativas. Se retiró en 1883, enseñó canto y colaboró con una biografía de Chopin.
Falleció el 2 de noviembre de 1887 en Worcestershire.
Fotografía: https://victoriantrail.co.uk/wp-content/uploads/2019/04/Magnus_Jenny_Lind-w.jpg

