En su 68° período de sesiones, la Asamblea General de la ONU proclamó al 2016 como el Año Internacional de las Legumbres. Con el fin de concientizar al mundo del beneficio del cultivo, cosecha y consumo de este grupo de leguminosas que aportan especial valor nutricional al ser humano y que además son un cultivo autosostenible, lo que en tiempos de cambio climático resulta clave para el resguardo de nuestro planeta.
A raíz del éxito cosechado en 2016 por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura (FAO), por sus siglas en inglés, la ONU proclamó el 10 de febrero como el día Mundial de las Legumbres.
“En muchos países de Latinoamérica se
confunde el término legumbre, utilizándose
para referirse a las hortalizas y vegetales en general”
Las legumbres son las semillas comestibles de las plantas leguminosas que se cultivan tanto para consumo humano como animal. Los más conocidos y consumidos son los frejoles, guisantes y garbanzos, pero existe una gran diversidad de especies. Se considera legumbres a los granos secos, ya que los guisantes tiernos son considerados hortalizas. Es importante aclarar este punto, porque en muchos países de Latinoamérica se confunde el término legumbre, utilizándose para referirse a las hortalizas y vegetales en general.
Ancestralmente en el continente americano, se cultivaron las legumbres en combinación con el maíz y la calabaza. A este sistema de cultivo se le denominó Milpa, en el mundo Maya, y de allí se extendió al continente, actualmente se le conoce como las tres hermanas. Los tallos del maíz sirven de guía a las leguminosas, que generalmente son enredaderas y necesitan de donde asirse.
“La carencia de hierro se considera una de
las formas más comunes de malnutrición y es uno
de los tipos más habituales de anemia”
Las leguminosas fijan el nitrógeno a la tierra, manteniéndola sana, fértil y productiva. Las grandes hojas de la calabaza, planta rastrera, conservan la humedad del suelo y hacen que el riego del área de cultivo requiera menor cantidad de agua y por ende sea más eficiente. Por eso, la tortilla de maíz y el frejol negro son la base de la dieta mexicana. La calabaza es un complemento perfecto, nutricionalmente hablando, para este binomio de cereal y legumbre. Arroz con frejoles es típico en la dieta latinoamericana y ahora se sabe que los aminoácidos de los cereales y las proteínas, vitaminas y minerales de los granos, combinados se potencian mutuamente.
Son una buena fuente de hierro. La carencia de hierro se considera una de las formas más comunes de malnutrición y es uno de los tipos más habituales de anemia. Para mejorar la absorción del hierro, se recomienda combinar las legumbres con alimentos que contengan vitamina C, como el pimiento amarillo o agregar limón al momento de servir.
Al hidratarlas por varios días y a la sombra se logra germinarlas, lo que permite consumirlas crudas en ensaladas, potenciando así sus beneficios, ya que su cocción reduce la concentración de nutrientes. Del agua usada para la germinación se obtiene un elixir llamado rejuvelac, de elevadísimo contenido probiótico.
Las legumbres son ricas en fibra, necesaria para mejorar la salud digestiva, el tránsito intestinal y prevenir la diverticulitis y el cáncer de colon.
Son un alimento libre de colesterol, muy bajo en grasas y de bajo índice glucémico; por lo que previenen las enfermedades cardiovasculares y ayudan a estabilizar el azúcar en la sangre y los niveles de insulina. Siendo ideal para las personas diabéticas y quienes necesitan controlar su peso. Además, no contienen gluten en su estado natural.
Las legumbres son de los pocos cultivos de alto rendimiento en el mundo. Su poca necesidad de agua los hace sumamente sostenibles. Son una alternativa al consumo de proteína animal, que además de ser un método cruel de obtención de las proteínas necesarias por el sistema humano, genera toneladas de gases de efecto invernadero y un altísimo consumo de agua. Los granos secos son un producto no perecedero, económico, duradero, fácil de transportar y almacenar; lo que lo convierten en arma secreta para combatir y vencer el hambre y la malnutrición mundial.
La celebración de este año lleva como lema: Legumbres para empoderar a los jóvenes con miras a lograr sistemas agroalimentarios sostenibles. Se centrará en el papel fundamental que desempeñan los jóvenes en la construcción de un futuro mejor para la alimentación y en recoger los testimonios y opiniones de los representantes de organizaciones de jóvenes.
Fuentes Consultadas: https://www.fao.org/world-pulses-day/es/#:~:text=D%C3%Ada%20Mundial%20de%20las%20Legumbres%2C%2010%20de%20febrero, https://www.fao.org/pulses-2016/es/, https://www.fao.org/fao-stories/article/es/c/1176992/


muy buena información.