Luisa Cáceres de Arismendi, independentista venezolana, nació el 25 de septiembre de 1799 en Caracas, hija de un profesor de latín que le enseñó a leer y escribir, y le inculcó sólidos principios morales y éticos. En marzo de 1814 muere su padre en Ocumare bajo ataque realista, el general Juan Bautista Arismendi comanda una avanzada en apoyo a los asediados que fue derrotada y Félix Cáceres, hermano de Luisa, fue hecho prisionero y ejecutado.
En julio, las agresiones de Boves obligan a los patriotas y a la población civil a salir de Caracas en retirada, Migración a Oriente, travesía en la que Cáceres pierde familiares, excepto a su madre y a su hermano menor. Desde Cumaná pasan a la isla de Margarita donde Arismendi, que los conocía desde la Navidad anterior, les proporciona alojamiento. En diciembre Cáceres y Arismendi se casan.
En 1815 se ordena la captura de Arismendi quien logra escapar, pero Luisa, que está embarazada, es tomada como rehén para presionar al prócer y encerrada en un calabozo sin ventanas en la fortaleza Santa Rosa. Arismendi toma prisioneros a varios jefes realistas, Urreiztieta le ofrece el canje y Arismendi responde que “sin patria no quiero esposa”. Nunca obtuvo nada ni de Arismendi ni de Cáceres. Luisa dio a luz una niña que falleció al nacer.
Es trasladada al castillo San Carlos de Borromeo en Pampatar, luego a la prisión de La Guaira y al Convento de la Inmaculada Concepción de Caracas. Tras victorias patriotas, fue enviada a Cádiz donde se niega a firmar una declaración de lealtad al rey español y de renuncia a la filiación patriota. En marzo de 1818 recibe ayuda para regresar a Venezuela donde finalmente llega en el mes de julio.
Se le concede absoluta libertad y reside en Caracas hasta su muerte, el 2 de junio de 1866.

