César Valderrama – SKY Ecuador
Desde la conciencia de Shakti Ma y la Esfera Babaji, se da inicio al Navaratri, un portal cósmico que conecta con cada aspecto de la Madre Divina. Diariamente se ofrece una práctica espiritual para permitirnos libar de la inmensurable bondad que la Madre Durga en sus diferentes aspectos está nos ofrenda cada año. El Ashram Caminantes del Amanecer ha sido el centro escogido para transmitir esta experiencia. Es el receptáculo principal de la Fuerza Madre y a la vez el punto de dispensación y expansión hacia cada alma que decidió plegarse a la propuesta de la Escuela Valores Divinos.
Esta propuesta comienza cada mañana con el ritual del Homa o Fuego Sagrado. El primer contacto de resonancia con la energía Madre, una oportunidad de reverenciarla, de poder saludarla y hacerle saber que aquí estamos, conscientes de su presencia.
La entonación de los mantras sagrados y la disposición de conexión a través del elemento, despejan una vía directa hacia un diálogo interno, un contacto íntimo y real con el aspecto Madre.
Despertar cada mañana con esta esencia Madre ha sido el punto neural, la primera sinapsis, la primera manifestación de reconexión y clamor por sentir a la Madre y querer ser Madre de nuestro propio Ser.
Al finalizar el Homa se procede a honrar al aspecto de la Madre Divina que rige el día. Allí entre ofrendas de flores, incienso y luz, se viste a la Madre Durga con una fina tela del color que expresa su frecuencia.
Inmediatamente se honra a la manifestación viva que ha alcanzado la conciencia de la Divinidad, al gurú, quien es capaz de amplificar la energía en un potente dinamismo que acelera la experiencia de cada momento vivido, asistiendo en los procesos internos de cada participante.
Dentro de las practicas diarias existe un sutil, hermoso y amplio material emanado por Mataji Shaktiananda y dispuesto por la Escuela Valores Divinos para conectar con las Devis durante el día.
La meditación es la flecha que da la pauta para enfocar la consciencia de manera afilada sobre la cualidad particular que la Devi dispensa en el momento, y la forma correcta de poder acercarse a esa manifestación, con un propósito de sanación, crecimiento interno, obtención de sabiduría y discernimiento.
Cada meditación está ambientada con una raga, una escala musical que contiene los tonos exactos para sumergirnos en un entendimiento profundamente experiencial de lo que la esencia Madre representa. Esto se convierte en el espacio ideal para poder indagar en sus aspectos más sublimes y dilucidar un poco de su perfección entre nosotros.
La meditación está visualmente enmarcada en un espacio particular del Ashram, exaltando su belleza intrínseca del paisaje natural de las montañas donde habita, y detallando los elementos sagrados que identifican a la Devi.
La oportunidad que se ha brindado abiertamente desde la Escuela Valores Divinos en este Navaratri para permitirnos sentir el resguardo y protección de la Madre Divina ha sido única.
Está enfocada para estos tiempos de aislamiento e incertidumbre que, fácilmente podría llevarnos a sentir desolación y desamparo, una ilusión que se ha intentado imponer como una realidad, pero que ha sido demolida y desvelada ante la inminente presencia de la Fuerza Madre.
¡Om Aim Hrim Klim!
