Nacido en Vinci, República de Florencia, el 15 de abril de 1452, e hijo ilegítimo de Ser Piero da Vinci (notario, canciller y embajador) y de una joven campesina local, Leonardo Da Vinci fue un extraordinario polímata, considerado como sabio y genio, cuya obra está vigente en nuestros días. Su padre, reconociendo su talento, lo envió al taller de Verrocchio donde tuvo una formación multidisciplinaria, desde dibujo y pintura, hasta metalurgia y mecánica, entre otros diversos conocimientos.
Leonardo trabajó para los Médici en Florencia y luego pasó 17 años con Ludovico Sforza en Milán como ingeniero militar. De este período son ‘’La virgen de las rocas’’ y el mural de ‘’La última cena’’, que lo consagra definitivamente como pintor, obra convertida en icono cristiano, objeto de peregrinación de artistas. De la primera década de 1500 son ‘’Santa Ana, la Virgen y el Niño’’ y ‘’La Mona Lisa o Gioconda’’ con su enigmática sonrisa en la que funde lo fugaz y lo perenne.
Además de gran cantidad de obras inconclusas, Leonardo dejó un enorme volumen de dibujos y manuscritos que revelan un profundo interés en las ciencias. Junto al matemático Pacioli concluyó el tratado “De la divina proporción’’. En el ‘’Codex Atlanticus’’ recopila una serie de tratados inconclusos sobre mecánica, anatomía, hidráulica y aerodinámica, entre otros temas. Para la Signoria de Venecia proyectó una cantidad de artefactos que no cristalizarían, en muchos casos, hasta los siglos XIX o XX.
De sus últimos años son el inconcluso ‘’Tratado de la pintura’’, extraordinarios dibujos con motivos bíblicos y apocalípticos, su ambiguo ‘’San Juan Bautista’’ e incluso la idea de casas prefabricadas.
Murió el 2 de mayo de 1519.

