Alberto Arvelo Torrealba, escritor, abogado, político y crítico literario venezolano, nació el 3 de septiembre de 1905 en Barinas, en el seno de una familia de poetas entre ellos su madre Atilia. Se licenció en derecho en la Universidad Central de Venezuela, doctorándose luego en ciencias políticas (1935). Fue docente y ejerció cargos públicos y diplomáticos entre 1937 y 1955, cuando se dedicó a la abogacía y la literatura.
Su obra es esencialmente poética, pero también escribió ensayos y críticas literarias. Su poesía es intimista, lírica y épica, a veces hermética; es naturalista y costumbrista, al retratar la vida cotidiana y los paisajes llaneros, y popular por su sonora métrica expresada en décimas, octosílabos, coplas, romances y espinelas, legados hispánicos.
Sus libros destacados son: “Música de cuatro” (1928), “Cantas” (1932), “Glosas al cancionero” (1940) que incluye su poema más popular “Florentino y el Diablo”, “Caminos que andan” (1952) y “Lazo Martí: vigencia en lejanía” (1965), análisis estilístico de la Silva Criolla que le valió el Premio Nacional de Literatura.
“Florentino y el Diablo” se basa en una leyenda folclórica que enfrenta el bien y el mal. Consta de El Reto: el Diablo reta a Florentino, el máximo coplero, a cantar con él, y si gana se lleva su alma; La Porfía, contrapunto entre Florentino y el Diablo, quien termina derrotado. Con más de 35 versiones musicales populares, es la inspiración y la letra de la “Cantata Criolla” para orquesta, coro y solistas, del maestro Antonio Estévez. También fue llevada al cine, teatro y televisión.
En 1968 ingresó como miembro de número en la Academia de la Lengua y es considerado uno de los más importantes poetas del siglo XX venezolano.
Falleció en Caracas el 28 de marzo de 1971.

