Wilhelm Brasse, fotógrafo polaco, nació en Zywiec, entonces Austria, el 3 de diciembre de 1917, de padre austríaco y madre polaca. Se formó como fotógrafo de retratos en Katowicw donde su tía tenía un estudio.
Tras la invasión a Polonia en 1939, la Gestapo lo interroga y lo presiona para que se uniera al nazismo, a lo cual se negó. Logró escapar, pero es capturado nuevamente y, al negarse reiteradamente a ser leal a Hitler, fue enviado al campo de concentración de Auschwitz en agosto del 40. Al año siguiente, después de haber evaluado sus habilidades fotográficas, en laboratorio y con el idioma alemán, fue llamado ante el comandante del campo y asignado a labores de registro y documentación de los prisioneros, y más tarde a fotografiar los sujetos de experimentación del doctor Mengele.
Brasse estimó haber tomado entre 40.000 y 50.000 fotografías en los 5 años de permanencia en el campo, y tras la llegada de los aliados, desobedeció la orden de destruirlas. El portavoz del Museo Estatal Auschwitz-Birkenau señaló que estiman se deben haber tomado alrededor de 200.000 fotografías, de las que recuperaron unas 40.000 acompañadas de fichas de registro.
Después de regresar a su hogar, Brasse quiso continuar con el oficio de fotógrafo, más no pudo, pues revivía las imágenes de miedo e incertidumbre de los hombres, mujeres y niños a quienes retrató. Vivió el resto de su vida de un negocio de envoltorios de salchichas y visitaba el Museo Auschwitz-Birkenau para compartir sus experiencias con los visitantes.
Falleció en Zywiec el 23 de octubre de 2012.

