Heitor Villa-Lobos, compositor brasileño, nació en Río de Janeiro el 5 de marzo de 1887, de padre bibliotecario y aficionado a la música, quien realizaba semanalmente reuniones musicales que despertaron el interés de Heitor. A los 6 años aprendió a tocar violonchelo, luego piano y guitarra. Adquirió conocimientos de armonía y composición por cuenta propia, se alió con músicos populares, a los 18 dejó el hogar e inició un período de viajes por Brasil para estudiar la música folclórica.
Pasó brevemente por el Instituto Nacional de Música, pero en esencia, su formación fue autodidacta, inclusive sus estudios sobre Bach, Wagner y Puccini. Viajó tres años y regresó con un fardo de manuscritos y profundos conocimientos sobre la música afrobrasileña. En 1915 comienza a presentar sus obras que gozan de la atención del público y del rechazo de los más conservadores.
En los años 20 vivió becado en París, recorrió el continente europeo, obtuvo la admiración de movimientos vanguardistas y buenas críticas, compartió con compositores relevantes como Ravel y De Falla, y publicó con el afamado Max Eschig.
En Brasil realizó una labor pedagógica importante como director de la educación musical nacional, estableció un conservatorio de canto coral (1942), co-fundó y dirigió la Academia Brasileña de Música (1945) y viajó por los EEUU y Europa (1944-1949).
Su obra es prolífica (más de 2000 composiciones), se caracteriza por la fusión entre la música académica europea y la popular brasileña y abarca géneros como el sinfónico, música de cámara, coral, vocal y escénica. Entre ellas, las más reconocidas son los quince “Chôros” y las nueve “Bachianas Brasileiras”.
Es considerado uno de los compositores latinoamericanos más importantes del siglo XX, fue miembro de la Academia de Bellas Artes Argentina y recibió la Legión de Honor.
Falleció el 17 de noviembre de 1959 en Río.

