Pocas figuras en Venezuela pueden hablar con autoridad sobre periodismo y ética; sobre el valor de la ética en el ejercicio del periodismo. En estos tiempos, donde los influencers han cambiado las reglas del juego, o, mejor dicho; le han arrebatado la vanidad, y parte del conocimiento, a ciertos periodistas, donde las redes sociales igualan al sabio con el ignorante, donde la postverdad suscita una insana comprensión de los hechos, oírla hablar, o leer sus libros, es sentir que no solo no todo está perdido, sino que el oficio es una singularidad hermosa que sí transita por estadios fieles y honestos, aun cuando Jean-Francois Revel haya insistido con la hiriente y rotunda premisa según la cual la primera de toda las fuerzas que dirige al mundo es la mentira.
Gloria Cuenca (Caracas, 1940) es como Javier Darío Restrepo (1932-2019) el escritor y periodista colombiano que toda su vida habló y escribió de ética y periodismo, con avasallante influencia. Ella es un radar con un alcance inusual, cuando se trata de captar las torceduras de un gremio que lucha contra las prevaricaciones comunicacionales que el biopoder del Estado ha impuesto a fuerza de cierre de medios, amenazas y persecuciones. Es una lucha incansable, porque no hay una ética digital y una ética impresa. Hay una sola, y es la que pone el acento en la verdad,
Es licenciada en periodismo, con magister en Ciencias de la Comunicación, y doctorado en Ciencias Políticas, pero además de su solidez académica, es una pedagoga en toda la extensión de la palabra, desde esa incansable perspectiva de la enseñanza, y muchas generaciones de periodistas dan fe de su incólume docencia que, al menos, en la Escuela de Comunicación Social de la UCV, abarcó cinco décadas.
Todo periodista en Venezuela y, sobre todo, periodista comprometido con la verdad, debe saber que Gloria Cuenca exhibe una obra de gran solvencia moral, y que de sus páginas se desprende el discernimiento y la orientación necesaria para no perder la guerra contra la ficción que maquina el poder, cualquier poder. Entre otros libros, ha publicado: Ética para periodistas (1995), La enseñanza de la comunicación y el periodismo en Venezuela (1998), Ética, planificación y comunicación (1994).
1-Lo que más te gusta de la vida y lo que menos.
-Lo que más me gusta es el amor, con mi pareja, con mis hijos y nietos, con los familiares y amigos al compartir sueños, esperanzas y proyectos, además de sentir el amor expresado en palabras, en gestos, en acciones. Lo que menos me gusta, es por supuesto el desamor; la ausencia de los seres amados, las separaciones y, me molesta, especialmente, la indolencia con el padecer humano.
2.-Sientes estar en el planeta apropiado, en pertenencia, como habitante.
-Nunca había pensado en esto, lo digo con sinceridad. En verdad me gusta el planeta, mi región y mi país. No me agradan algunos sucesos: guerras, terrorismo, el cambio climático, la prepotencia de algunos personajes, las hambrunas, entre otros aspectos. Me gusta la Tierra, la considero bella, generosa, especial.
3.-¿De nacer de nuevo te gustaría volver aquí?
-Sí, me gustaría volver en una época más avanzada para todos.
4.- ¿Crees haber escogido a tus padres, tus hermanos?
-Adoré y honré a mis padres. No me imagino sin ellos. Sin embargo, no creo haberlos escogido. Aun cuando no se sepa, he sufrido mucho, justamente por algunos hechos de mis padres: su divorcio entre otras cosas. El más grande sufrimiento lo tuve por la enfermedad incurable de mi hermano mayor, Raúl. Me cuesta trabajo creer que escogí esos sufrimientos y dolores, con mis padres y mis hermanos.
5.-¿Qué preservas de tu niño interno, asimismo, crees no haber madurado en algo?
-Mi niña interna ha sido golpeada duramente, sin embargo, conserva la alegría, la curiosidad y la intuición que nos hacen la vida más grata y aceptable.
6.- Entre la ocurrencia de un niño y la experiencia de un anciano, ¿qué te sensibiliza más?
-Por supuesto, la ocurrencia del niño. Son gratos y muy interesantes.
7.- ¿Tienes alguna idea de dónde vienes y para dónde vas?
-No. Estoy segura de la existencia de la vida eterna. Trabajo, conmigo a diario, para ser mejor persona. La oración y la fe son mis primeras guías.
8.- ¿Crees eso de que hay que lograr la mejor versión de uno mismo?
-Pienso que se debe buscar ser un mejor humano, constantemente. Siempre hay algo que corregir.
9.-¿Has tenido alguna experiencia que podrías sentir como esotérica, mística o extrasensorial?
-Sí, he tenido experiencias extra sensoriales. He presenciado momentos trascendentales en la vida de mi esposo (QEPD). Algunos hechos verdaderamente increíbles. Los he visto, sentido y disfrutado.
10.- ¿Algún sueño recurrente?
-Si con mi madre, (QEPD) y con mi esposo (QEPD)
11.- ¿Guardas tormentos?
-No. Por fortuna y gracias a Dios, perdoné y me perdoné a mí misma por errores del pasado.
12.-¿Hay alguna oración, frase, mantra en tu acervo de fe interna?
-Dios conmigo, yo con Dios.
13.-¿Espiritualidad o religiosidad, o ni la una ni la otra?
-Ambas: La espiritualidad, y soy una convencida de la religión católica apostólica y romana.
14.- ¿Algún rito personal?
-No. Hice suficiente terapia, me reencontré con Dios y como ya dije: me perdoné.
15.- ¿Amas amándote o por amarte es que amas?
– Amo, amándome.
16.- ¿Cómo te muestras o demuestras amor?
– Con reconocimiento, actos especiales, besos, abrazos y en oportunidades brindis, fiestas y regalos.
17.- ¿Te ronda alguna tensión perfeccionista?
-Para nada, el único perfecto es Dios. Lo perfecto es enemigo de lo bueno, es algo que pienso y siento siempre.
18.- ¿Te dice algo la palabra Dios?
-Dios es un todo absoluto, me siento parte de Él. Sé que me quiere y me acepta, eso me llena de confianza y paz.
19.-¿A qué te suena el karma?
-Para mí el karma es algo negativo, con lo que naces o, a veces, lo creas en la vida. Hay que trabajar con una misma para lograr salir de eso.
20.- ¿De qué manera celebras tus logros?
-Con íntima alegría, compartiendo con mis hijos y nietos amados, familiares y amigos.
21.- ¿Sientes libertad en ti?
-Sí, después de mucho sufrir, trabajarme terapéuticamente, pasar por pruebas y demás, ahora al fin me siento libre. Pendiente siempre de mis amores.
22.-¿Crees que el ocio salva o condena?
-Si es el ocio, comparable a la pereza, en mi opinión, sin dudas, condena. Hay un ocio creador, que se usa para meditar, reflexionar, autoanalizarse. Ese es positivo y no condena. Pero, el de la flojera constante, es nefasto.
23.- ¿La ignorancia se cura?
-Sí, por supuesto, quien estudia, analiza, piensa, puede derrotar la ignorancia.
24.- ¿Felicidad, qué es eso?
-Para mí, es un estado pasajero de plenitud, con armonía físico-psíquico-espiritual, que cada quien debe buscar. Cuando se comparte es lo máximo.
25.- ¿Has avistado algún líder, personaje, mentor que te atraiga por ahí?
-Sí, conozco varios, no son perfectos, si perfectibles. Deben crecer, madurar y llegar a un estado de sabiduría donde el servicio es lo fundamental.
26.- ¿Eres más paz o de más guerra interna?
-Paz, por supuesto.

