Esta es una historia ganadora del Oscar en 1990 como mejor cortometraje de animación. Balance (1989) fue creada en “stop motion” por los hermanos Lauenstein. Una historia cruda de cómo funcionan las sociedades y como los seres humanos sin guía y sin un propósito claro, individual o colectivo, pueden fracturar, cambiar y acabar con poblaciones enteras y finalmente con ellos mismos.
Balance, muestra a 5 individuos en una plataforma que se mantiene en equilibrio, todo gracias a la participación colaborativa y sincronizada de cada una de las personas que la integran. Una analogía perfecta de cómo funcionamos dentro de nuestras familias, sociedades y del mismo planeta.
Un viaje de 7 minutos, que nos lleva a analizar internamente quiénes somos, cómo participamos dentro de nuestros ambientes cotidianos, la importancia de lo que hacemos y cómo afecta a otros y, finalmente cómo nuestras decisiones egoístas pueden acabar, en un segundo, con todo lo que hemos construido. A veces, pareciera que alcanzamos un objetivo luchando a cualquier costo, sin importarnos las personas y las consecuencias de nuestros actos, aun cuando no siempre, logramos el fin último.
Este corto es básicamente en blanco y negro, no tiene diálogos. La música y el color tienen una pequeña e importante aparición dentro de la trama. Entran como el punto de no retorno, la manzana de la discordia o el elemento que pone a prueba a todos los integrantes. Números simbólicos se muestran como etiquetas que pueden sugerir desde qué somos, un simple número dentro de un sistema, hasta las edades de cada uno, mostrándonos que no hay edad para dejarnos seducir por la ambición y el egoísmo 77, 75, 51, 35,23. Podemos alcanzar un objetivo, pero, si no pensamos en el bien común habremos perdido todo, comenzando por la propia dignidad.



En los textos védicos, nos muestran a través de las épicas, cómo el deseo, el egoísmo y la ambición son las formas y fuerzas que alimentan el ciclo del sufrimiento, mientras que las acciones desinteresadas purifican el SER y conducen a la liberación: En el Bagavad Gita 2.47 El deber y los frutos de la acción: «Tienes derecho a realizar tu deber prescrito, pero no tienes derecho a los frutos de tus acciones. Nunca te consideres la causa de los resultados de tus actividades, ni te apegues a no cumplir con tu deber»; y en ese mismo texto, 2.62 La Cadena del Apego y la Ira: «Mientras contempla los objetos de los sentidos, una persona desarrolla apego hacia ellos, y de tal apego se desarrolla la lujuria, y de la lujuria surge la ira».
Si bien el camino interno es solitario, nos debemos a responsabilidades e interacción con nuestras familias y sociedades, sumar al inconsciente colectivo desde nuestros propios vacíos nunca será la formula para avanzar. Debemos actuar sin apegos, sin ataduras materiales, haciendo lo correcto para no causarnos mas miseria y responder al SER.
Para esto la guía del Gurú es primordial.
Ver cortometraje https://youtu.be/vZiEt5RUYSk?si=nomRvvICGOklBJsR
Fuente y anexos https://www.imdb.com/es/title/tt0096880/


Recién vi este excelente cortometraje, con solo unas siluetas y las plataformas, sin diálogos, logra transmitir la profundidad de las relaciones humanas y sus efectos cuando se asume una posición egoísta, de no ceder, muy buena la referencia al Bagavad Gita.
El egoísmo, el querer actuar en forma individual cuando convivimos con personas, la falta de empatía, nos lleva a actuar sin valores como el respeto, pasando por encima de otros, pensando en ~voy a Ganar-, yo soy primero, yo lo merezco;y en ese proceso, dañamos a otros , pero no nos damos cuenta de que también nos dañamos nosotros mismos; perdemos objetividad, alejamos a los demás y poco a poco Perdemos también nuestra esencia y nos alejamos de ese estado de conciencia, de transcendencia.
Wao!! Excelente!!!
Qué duro este cortometraje, me había olvidado de el…