Margot Fonteyn, bailarina británica de ballet clásico, nació como Margaret Evelyn Hookham el 18 de mayo de 1919 en Reigate, Surrey. Su padre era ingeniero mecánico y su madre descendiente de irlandesa y brasileño. A los 4 años empezó a tomar clases de ballet con Grace Bosustow. Cuando el padre fue transferido a EEUU por trabajo, dejaron al hermano en un internado, una separación que fue muy dolorosa para Margot.
En Shanghái Fonteyn estudió con Georgy Goncharov, a los 14 años regresó con su madre a Londres y, aunque no quería ser bailarina, continuó su formación con Serafima Astafieva y en la escuela Vic-Wells Ballet, luego Royal Ballet. Tras dejar la compañía Alicia Markova, Fonteyn heredó su puesto y debutó en 1935 con El Cascanueces.
Convertida en Prima Ballerina protagonizó todo el repertorio clásico, Giselle, El Lago de los Cisnes, La Bella Durmiente y El Cascanueces, entre otros, y estrenó coreografías de otros compositores como Horóscopo y Variaciones Sinfónicas de Frederick Ashton, Poème d’léxtase de John Cronko, y coreografías de danza como Hamlet de Robert Helpann. Éste fue una frecuente pareja artística, pero sus actuaciones más recordadas son aquellas junto al bailarín ruso Rudolf Nureyev.
Estrella internacional, destacó por su musicalidad, su perfección técnica e interpretaciones ejecutadas con precisión, estilo refinado y elegante, rasgos que hicieron de ella la personificación, por excelencia, de la bailarina clásica. Realizó apariciones en programas de televisión y aún se conservan las filmaciones de algunas de sus representaciones como El Lago de los Cisnes (1937, 1966), Romeo y Julieta (1966) y La Bella Durmiente (1959).
Presidió la Real Academia de Danza (1954) y recibió de la Reina Isabel II el título de Prima Ballerina Assoluta y el de Dama Comandante de la Orden del Imperio Británico (1956).
Falleció el 21 de febrero de 1991 en Panamá.

