En el contexto de la evolución social humana, se observó que las personas necesitaban poder identificarse entre sí, de una forma organizada y que permita de alguna forma sencilla describirlos de ser necesario. De esta forma se crearon los apellidos, los que permiten describir a las personas desde su origen y no recurrir a recitar todo el árbol genealógico como fue en su época. Lo hace en la biblia cuando se nombra a los hijos de los hijos de los hijos… 1.
Entonces, los apellidos creados, además de permitir una identificación, también otorgaban características a las personas, lo que haría pensar que existen o existieron algunos apellidos más importantes, llamativos o privilegiados que otros. De ahí lo de las castas reales y los títulos de nobleza creados en la Edad Media y que hasta la fecha podemos ver su influencia en países europeos principalmente, noción que tenemos por el estudio de la denominado “historia universal”.
Así tanto el nombre como el apellido llevan el legado de muchas generaciones precedentes por lo que se podría asumir que es la herencia kármica de un linaje familiar en el que cada nuevo individuo, en la familia, asume la posición que le corresponde en este aspecto.
La posición tradicional de la mayoría de países da prioridad al apellido paterno que, al materno, de hecho, en algunos de ellos, la mujer al casarse asume el apellido de su esposo. Actualmente algunos países han optado por permitir el uso de un apellido o del apellido materno bajo diversas causas2.
Por lo tanto, el contar con un nombre y apellido, entrega a la persona una herencia o linaje que pone las bases de su desarrollo, tanto social como karmático. Algunos estudios psicológicos, han encontrado que tanto el nombre influye en varios aspectos de la vida, como los hábitos de consumo, elección de profesión, éxito social, hasta en la longevidad.3,4,5
En Cuenca hubo recientemente un caso que movió los cimientos de una familia entera, cuyo apellido había sido tomado por otro grupo familiar, de manera fraudulenta. Extraoficialmente supimos que un Tribunal falló a favor de la familia del apellido original, y todos los bienes, que no son pocos, pasaron a las manos legales. Antes, cuando no había materia jurídica de esa naturaleza para litigar, era muy frecuente los cambios de identidades. Todo por una posición digna en la sociedad.
Cosa que se vuelve codiciable, el contar con un nombre X, que da un estatus privilegiado sobre otros. No es lo mismo ser un Pérez que un Borbón*. La pregunta caería en el ¿Por qué negar ser Pérez y pretender cambiar a ser Borbón? El hecho de negar la herencia de los padres, es un rechazo completo a lo que, de ellos se pudo haber recibido, la existencia de un ser está supeditada a la existencia y herencia de los padres sean estos buenos o malos.
El cambio de un nombre tampoco es solo por rechazo o por arribismo social. Un cambio de nombre puede llevar un trasfondo mucho más significativo. Quien busca redención de sus actos pasados, pero su nombre está tan cargado que necesita eliminar eso y no hay otra forma que ese nombre muera y lo que hace es ir a donde lo conocen y cambiar su nombre.
¿Y no es esa una de las formas en las que se evoluciona al ser? A pesar de no tener que borrar un pasado “delictivo”, el camino del buscador que busca el logro espiritual que, haciendo una entrega mayor a su gurú, deja atrás el nombre otorgado por sus padres y asume el nombre que su gurú le entrega y comienza a construir su ser, desde ahí lo que será.
Fuentes consultadas * Referencia a la familia real española. 1 La Biblia, Genesis 5 2 Riestra Laura, Así es la cultura de los apellidos en el mundo, https://www.rtve.es/noticias/20101104/asi-cultura-apellidos-mundo/367438.shtml 3 Delgado Jennifer, ¿Cómo tu apellido determina el éxito que tendrás en la vida?, https://rinconpsicologia.com/la-teoria-de-la discriminacion/#:~:text=Adem%C3%A1s%2C%20en%20el%20experimento%20se,medida%20que%20pasa%20el%20tiempo. 4 Drury, D., & McCarthy, J. (1980). The Social Psychology of Name Change: Reflections on a Serendipitous Discovery. Social Psychology Quarterly, 43(3), 310-320. doi:10.2307/3033733 5Carlson, K., & Conard, J. (2011). The Last Name Effect: How Last Name Influences Acquisition Timing. Journal of Consumer Research, 38(2), 300-307. doi:10.1086/658470


Pienso que nada se da por nada….. el nombre que por frecuencia karmica accedemos en este mundo nos es legítimamente correspondido, también tenemos un nombre espiritual que vibra con nuestra realidad superior; es por eso que nuestro Gurú nos da la gracia de poder recordar lo que somos para actualizarlo cada día a través de la realización de nuestro Ser aquí en esta tierra.
Que interesante visión ante el significado y la fuerza del nombre espiritual. Cuando en forma consciente y amorosa renunciamos al nombre que nos han dado nuestros padres, para dar paso a nuestro ser de luz.