Macedonio Fernández, escritor, abogado y filósofo argentino, nació el 1 de junio de 1874 en Buenos Aires, de padre abogado, militar y hacendado. Estudió abogacía y ciencias sociales en la Universidad de Buenos Aires, fue compañero y amigo de Borges padre y se graduó en 1897, período en el que publicó relatos y textos costumbristas en los diarios, los cuales se recopilaron posteriormente en el volumen “Papeles antiguos” de sus obras completas.
Colaboró en la revista Martín Fierro (primera versión, 1905-1906), difusora de ideas anarquistas. Su trabajo poético inicial, “Suave encantamiento” (1904), sería apenas una semilla de la poesía argentina del siglo XX. En 1907 publicó “Ensayo de una nueva teoría de la psiquis” en el que propone el enfoque psicológico-espiritual en contraposición al enfoque fisiológico-positivista de José Ingenieros.
Durante un tiempo ejerció como fiscal en Posadas, hasta que, tras la muerte de su esposa (1920), abandonó la profesión y se dedicó a la literatura y la filosofía.
Los años 20 fueron, en gran parte de Occidente, un período de ruptura de esquemas y vanguardias, y la obra de Fernández fluyó en esas corrientes al experimentar constantemente con la poesía y la prosa. Para él, la literatura significaba menos que el pensamiento y publicar significaba menos que la literatura. Le disgustaba la erudición, entendida como la forma de evitar el pensamiento/contacto personal, y el culmen de su actividad era la inacción-pensamiento-contemplación.
La mayor parte de su trabajo vio la luz póstumamente. En vida sus publicaciones eran dispersas; sus amigos editaron el ensayo “No toda es vigilia la de los ojos abiertos” (1928), “Papeles de recienvenido” (1929) y “Una novela que comienza” (1940). De las obras póstumas destacan la elegía a su esposa “Elena Bellamuerte” (1941), la novela experimental “Museo de la Novela de la Eterna” (1967) y “Adriana Buenos Aires” (1974).
Falleció el 10 de noviembre de 1952 en la capital.

