Cineasta, productor, guionista y actor japonés, Takashi Miike nació en Yao, Osaka, el 24 de agosto de 1960. Creció en un entorno de clase obrera, poblado de inmigrantes y con la omnipresencia de la yakuza. No era buen estudiante, no deseaba realizar trabajos de alta dedicación ni tampoco incorporarse a la yakuza. Escuchó en la radio sobre cupos para estudiar cine sin exámenes de admisión. Se inscribió, pero tampoco se interesó demasiado en ello hasta que el cineasta Shohei solicitó estudiantes para trabajar gratis como asistentes de dirección.
Aprendió el oficio a lo largo de 10 años trabajando en televisión y ascendió gradualmente desde tercer hasta primer asistente. Con el boom japonés del V-cinema, Takashi se montó en la ola y comenzó a dirigir mostrando su talento y sus ideas. En sus producciones se filtra la influencia del anime y el manga, así como del medio en el que creció, expresando explícitamente altos contenidos de ultraviolencia y sexualidad, a veces difuminados con humor negro, pasando de lo bizarro a lo cómico.
Combina todos los géneros fílmicos hasta un punto que se hace sumamente difícil clasificar sus películas e incorpora todo tipo de recurso de tal manera que, no siguiendo el lenguaje cinematográfico convencional, su narrativa resulta sólida y coherente. Es un director de cine, televisión y teatro muy prolífico, controversial y su obra es inquietante, rechaza el heroismo moralizante y enfrenta al espectador con los límites sociales y sexuales, con los tabúes. Entre sus obras más conocidas están “Dead or alive”, “Ichi the killer”, “Gozu” y la aclamada “Audition”.

