Samuel Butler, novelista, ensayista y crítico inglés, nació el 4 de diciembre de 1835 en Langar Rectory, Nottinghamshire, hijo y nieto de religiosos, creció en un ambiente patriarcal victoriano ortodoxo que consideraba asfixiante y que sirvió de inspiración para muchas de sus obras posteriores, orientadas en dirección opuesta a la paterna. Graduado en Cambridge, 1858, continuó estudios de música y dibujo, pero tras desaveniencias con su padre emigró a Nueva Zelanda donde se dedicó a la ganadería ovina con mucho éxito.
Regresó en 1864 y se estableció en Londres. Fue un hombre muy solitario y metódico y viajó con frecuencia, disfrutando de otras costumbres y del arte. Publicó anónimamente “Pruebas de la resurrección de Cristo” (1865) y pintó, llegando a exhibir en la Real Academia.
La religión y la evolución fueron temas de interés recurrente y se manifiestan en varios capítulos de “Erewhon” (anagrama de nowhere) (1872), una de sus obras más importantes, acerca de un país imaginario a través del cual critica duramente la sociedad inglesa de su tiempo, pero gracias a su estilo satírico tan agudo y sutil, ésta solía pasar inadvertida a sus lectores.
“The way of all flesh” (póstuma, 1903) se considera su obra maestra. Tiene mucho de autobiografía, está escrita con un despiadado realismo y la ausencia de sentimentalismos, y tuvo mucha influencia en la reacción antivictoriana que dejó atrás los excesos patriarcales y la rigidez religiosa.
Otras obras son: “The Fair Heaven”, defensa irónica del cristianismo, “La vida y la costumbre”, crítica a la teoría darwinista y “La autora de la Odisea” donde sostiene que Nausica es la creadora de esta epopeya y no Homero. Butler compuso música y publicó gavotas, fugas, minuetos y “Narciso”, una cantata cómica con influencia haendeliana.
Falleció el 18 de junio de 1902 en Londres.

