Fue aquella mujer que escribió Los diarios de una nómada apasionada. Nació como hija ilegítima de Nathalie Moerder y Alexandre Trophimowsky, en Ginebra, el 17 de febrero de 1877, y llevó el apellido de soltera de su madre.
Tuvo una vida agitada y, con tan solo 20 años, llegó a Argelia y fue deslumbrada por una memoria que la llevó a afeitarse la cabeza y vestirse como un muchacho árabe y darse a conocer como Mahmoud Saadi, para así tener acceso a ese mundo que negaba el aspecto femenino del ser humano. Se adaptó rápidamente a las costumbres beduinas y tomó el islam como objetivo de vida. Viajó vestida de hombre y se sumergió en la cultura y causas árabes, tomándolas como propias.
Escribió muchos artículos en periódicos argelinos francófonos, como Al-Akhbar o Nouvelles Algériennes, publicó muchos libros en los que describió magistralmente sus viajes.
Su obra fue conservada por un general del ejército francés llamado Lyautey, quien los salvó del agua, luego de la crecida del río donde esta aventurera murió, el 21 de octubre de 1904.

