Emma Jung, psicoanalista y escritora suiza nacida como Emma Marie Rauschenbach el 30 de marzo de 1882 en Schaffhausen, hija del rico industrial suizo-alemán propietario de IWC Schaffhausen. Cuando conoció a Carl Jung tenía 17 años y él 21, y cuando se casaron, en 1903, ella era la segunda heredera más rica de Suiza.
Cuando estaban comprometidos (en secreto) Emma acompañaba a Jung como su asistente y lo apoyaba en la redacción de los reportes diarios, experiencia que le sirvió para aprender sobre psicología. Después de casados y con cinco hijos, Jung le relataba las sesiones y el progreso de los pacientes, e inclusive algunos casos los analizaban juntos. De esta manera pasó de ser asistente a colaboradora del Dr. Jung hasta el punto de atender ella a los pacientes cuando Jung tenía que ausentarse por viajes y conferencias.
Emma escribió “Animus y Anima” (1967) donde analiza los dos conceptos jungianos, profundizando en el rol que cada uno de estos elementos arquetípicos juega en la psique: los aspectos masculinos en la psique femenina (animus) y los aspectos femeninos en la psique masculina (anima), concluyendo que la comprensión e integración de ambos aspectos puede ayudar al crecimiento personal, a la plenitud psicológica y a mejorar las interrelaciones.
Sufrió con las infidelidades de su esposo y estuvieron a punto de divorciarse en tres oportunidades. Para subsanar tanto agravio y dolor se dedicó a un tema que la fascinó desde pequeña, la leyenda del Santo Grial, realizó profundos estudios, dejando un manuscrito inconcluso: “La leyenda del grial desde una perspectiva psicológica” que, según su biógrafa, le permitió enfrentar “el laberinto de su propia vida con Carl”.
Falleció el 27 de noviembre de 1955. Carl solicitó a su colega Von Franz que concluyera la obra interrumpida y se encargó de publicarla en 1960.

