Por Jackeline Quintero | SKY Venezuela
Hay miradas que jamás se olvidan, aun cuando la trascendencia del tiempo y el acuerdo, del no recuerdo, existan. Solo la búsqueda y el encuentro en el despertar, nos permitirá reconocernos.
Esos ojos tiernos, sabios, profundos y llenos de amor han logrado impregnar de luz al más resistido. Al contemplarlos sabemos que hay tránsitos absolutos e infinitos que están destinados a la liberación kármica. Su propósito, recodificar en luz el andar propio y de otros que en cualquier espacio-tiempo, decidieron reencontrarse en la infinitud del Universo hasta lograr disolver las secuelas de la experimentación.
Lahiri Mahasaya, es la expresión de cómo la divinidad humana es capaz de transformarse y llegar a la comprensión absoluta del Dios. No solo en su tiempo, si no en muchos tiempos.
A través de sus enseñanzas logró destiranizar a la esencia Cósmica, dándole vida a la voluntad propia como único recurso para el encuentro unificador. “No existe otra aproximación certera al sendero, que no sea de la mano de un Gurú. De un Kriya Yogi.”
Basó sus enseñanzas en el Kriya Yoga y en la correspondencia hacia la creación y el sostenimiento del Prana, como único elemento de vida visible e invisible. Advirtió, que la única forma de sostenerse en el tránsito de la realización es permanecer junto a quienes realizan esta técnica. Remover la ignorancia será el resultado si somos capaces de sostenernos en la práctica del Kriya Yoga, acción que desde su experiencia “equivale a la recitación de las escrituras sagradas de los Vedas”.
Lahiri Baba no dejó una publicación de sus enseñanzas. Las transcripciones, entorno al ejercicio de su apostolado, como las del Guita, fueron procesadas por sus discípulos. Solía responder algunas correspondencias, siempre con comentarios cortos pero llenos de una profundidad indescriptible.
Se sabe poco de cuantas cartas existen en buen estado, pero quienes las conservan lo consideran su más valioso legado espiritual. Cita una de esas correspondencias que un día un devoto preguntaba sobre la transcripción de sus enseñanzas, entonces respondió “… el trabajo del señor Kriya – el lenguaje adecuado, la corrección gramatical depende de ustedes – el deseo es la impresión -mi nombre no debe estar allí -bueno si en secreto” .
Lahiri Mahasaya, partió haciendo su Mahasamadhi en Benarés, el 26 de septiembre de 1895.
Amado Gurú, juntos en amor eternamente, en aquella, en esta y en las vidas que así se contemplen…
Fuente consultada:
La biografía Yogiraj Shyama Charan Lahiri Mahasaya, escrita por el Swami Satyananda Giri.


Amado Gurú, en aquella, en esta y en las que se contemplen. Gracias por tanto amor.
Sueño con el encuentro. Om Namaha Shivaya!