Por el tipo de vida que vivimos y el tipo de sociedad que hemos construido, nos es difícil discernir con claridad sobre la alimentación consciente y mucho más aún, sobre la no alimentación física o el ayuno.
La palabra sánscrita para ayunar es «Upavasa». «Upa» significa «cerca» y «Vasa» significa «quedarse». Implícito en la palabra está que ayunar significa “sentarse o permanecer cerca (del Señor)” para mantener al Señor cerca de su corazón y mente. La misma palabra ayuno tiene, pues, una orientación intrínseca de la terapia divina. En Ayurveda, Upavasa es una entre todas las terapias Daivavyapashraya (espirituales) y una entre las diez terapias Langhana (que produce ligereza del cuerpo). El ayuno se define como “abstinencia voluntaria completa de ingerir cualquier tipo de alimento durante un tiempo determinado, con el fin de dar descanso al sistema digestivo”
EL HAMBRE Y EL AYUNO
Es pertinente tener en cuenta importantes diferencias conceptuales entre la “pasar hambre” y la práctica de ayuno consciente. Lo primero refiere a la ansiedad producida por el descontrol de la mente que no deja de pensar en comida, manteniendo activos procesos físicos digestivos que aceleran el desgaste, la deshidratación y propician la fragilidad del organismo. El segundo término, que da a su vez título a este artículo, nos habla del control de nuestros sentidos al punto de redirigir nuestras energías hacia nuestra propia regeneración celular.
INTERESANTE ANALOGÍA
La intensidad del fuego se reduce por las partículas de ceniza que quedan en él, por lo que dificulta el proceso de combustión. Lo mismo en el caso del cuerpo humano, el dosha viciado en nuestro cuerpo, especialmente las vísceras digestivas conocidas como Aamashaya en Ayurveda. Esto disminuye el poder, desactiva el fuego digestivo y causa el debilitamiento relacionado con el estómago y la producción de ama (venenos metabólicos o factores que surgen como consecuencia del funcionamiento deteriorado del fuego digestivo), que se considera el impulsor subyacente de todas las enfermedades.
EL POR QUÉ DEL AYUNO
Razones básicas: si contemplamos la fase más tangible de esta disciplina, podemos observar muchos beneficios relacionados con la «auto limpieza» de nuestro propio sistema; se ayuda al organismo a deshacerse de la carne contaminada con suciedad tóxica y nuestros fuegos se dedican a eliminar la materia extraña y mórbida depositada en partes de nuestro cuerpo que, a su vez al pausar la ingesta de alimento físico, puede terminar de digerir restos de otros pábulos que aún pululan en el organismo. El ayuno, sin alimento en las vísceras, conduce a la destrucción importante de muchas toxinas metabólicas, enciende el fuego digestivo junto con la eliminación de bloqueos en los canales.
Con el frecuente desempeño de esta técnica, el cuerpo comienza a regular en cantidad y calidad el fuego propio interno y como consecuencia inmediata de esto podemos observar una desintoxicación natural de Ama-dosha (toxinas metabólicas), sustancias acumuladas en nuestro sistema, así como una digestión más eficiente al momento de volver a ingerir alimentos físicos.
Como último aspecto, mucho más sutil e importantes que los anteriores, los ayunos conscientes son los complementos idóneos para prácticas espirituales profundas con intenciones de evolución amorosa y elevada puesto que los fuegos internos son redireccionados a combustionar nuestros propios contenidos kármicos ya previamente identificados como objetivos para la transformación.
También existen remedios ayurvédicos que contemplan ayunos parte del tratamiento, pero también habría que considerar la constitución natural de la persona (dosha) porque de esto último dependería bastante la prolongación del ayuno como tal, la ingesta de alguna fruta o la toma de infusiones durante el mismo.
Como conclusión podemos decir que el ayuno, además, nos facilita el control sobre los sentidos, ayuda a mantener la mente en paz y podríamos decir que es una de las tantas herramientas que, gracias a los Vedas, tenemos a nuestra disposición para vivir una vida más real, amorosa, saludable y pacífica.
Fuente consultada:
-Cellmed orthocellular medicine and pharmaceutical association
-Acharya JT. Charaka Samhita of Agnivesha with Ayurveda Dipika commentary of Chakrapanidatta. Reprint edition. (Varanasi: ChaukhambaSurbharatiPrakashan), 2019.


Que importante razonamiento para la salud espiritual y fisica de tus lectores, muy claro muchas gracias por tan tracendente contenido