Ramón Gómez de la Serna Puig, escritor y periodista español, nació el 3 de julio de 1888 en Madrid, hijo de un jurista funcionario público y sobrino-nieto de la escritora Carolina Coronado. Estudió derecho, pero nunca ejerció y se dedicó a la literatura. Sus obras iniciales son críticas del paisaje literario español (generación del 98) y comienzan a introducir innovaciones.
En 1908 funda Prometeo (1908-1912), revista dedicada a exponer los movimientos vanguardistas, con colaboración de autores extranjeros y que publicó el “Manifiesto futurista a los españoles”. Se convierte en el alma de las tertulias literarias del Café Pombo, compartidas con Azorín, Pedro Emilio Coll y el pintor Gutiérrez Solana, entre muchos otros.
Apasionado de lo nuevo, llevó una vida intensa de creatividad. Concibió su propio género: las “greguerías” (aceptado por la RAE) o “metáforas más humor”, textos breves similares a aforismos, caracterizados por la libre asociación de ideas, palabras y objetos, alteración de frases conocidas y juegos de palabras. Son agudas e ingeniosas, con tintes filosóficos, humorísticos, líricos o pragmáticos.
Su obra, de gran influencia, supera el centenar de publicaciones, aborda diversidad de géneros (novelas, dramaturgia, biografías, ensayos, compilaciones de artículos) e incluye incoherencias, imágenes surrealistas, expresiones barrocas y formas del absurdo, ausentes de sentimentalismos, un estilo conocido como “ramonismo”. Entre sus obras notables se citan “El caballero del hongo gris” y su autobiografía “Automoribundia”. Como periodista, colaboró con La Tribuna, El Liberal, El Sol y La Voz, y con revistas como La Gaceta Literaria y Cruz y Raya.
Al estallar la Guerra Civil se exilió en Buenos Aires y en los años 40 se fundió con lo porteño participando de actividades culturales, publicando libros y artículos. Cuando su salud se deterioró, recibió una pensión vitalicia.
Distinguido con la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio, entre otros galardones, falleció el 12 de enero de 1963.
