Marina Alekséyevna Ladínina, actriz soviética, nació el 24 de junio de 1908 en Skotinino, Smolensk, en una familia campesina. Vivió su infancia en Nazarovo, Siberia, la mayor de cuatro hermanos, hacía el trabajo duro de la casa y en los veranos ordeñaba vacas en una granja local. En el colegio se mostró como una lectora voraz, participó en el teatro escolar, apareció frecuentemente en los carnavales callejeros y asistió al Teatro de Drama en Áchinsk.
Graduada a los 16 años, empezó a trabajar como maestra sin dejar de actuar, inclusive en musicales. La Unión Comunista de la Juventud la envió como delegada a Moscú para estudiar ciencias sociales, pero Ladínina fue directo a la Academia Rusa de Artes Teatrales donde presentó una audición tan inspirada que ingresó inmediatamente como “notablemente dotada”.
Debutó en pantalla con “No ingrese a esta ciudad” (1929) y en 1930 se unió al Teatro de Arte de Moscú dirigido por Stanislavski y Nemiróvich-Dánchenko, y al graduarse permaneció a tiempo completo. Durante la Gran Purga/Gran Terror muchos teatros cerraron, trabajó de empleada doméstica hasta que se reencontró con el director Iván Píriev, con quien se casó y cuyo matrimonio fue tormentoso, pero profesionalmente fructífero.
Debutaron con “Los tractoristas” (1939), película que los hizo famosos a ambos. Durante la II Guerra Mundial realizaron tres filmes, de los cuales “A las 6 de la tarde después de la guerra” (1944) resultó muy popular; luego “La leyenda de la tierra de Siberia” (1948) fue un éxito taquillero y “Los cosacos de Kubán” (1949) le valió el título de Artista del Pueblo de la URSS. Tras su última película con Píriev (1954) y su divorcio, quedó aislada y vivió los siguientes 50 años fuera de su amado escenario.
Distinguida con numerosos galardones, falleció el 10 de marzo de 2003 en Moscú.

