Pier Paolo Pasolini, escritor y cineasta italiano, nació el 5 de marzo de 1922 en Bolonia, Emilia-Romagna, hijo de un teniente y una maestra, vivió su infancia en distintas localidades. En 1943 regresan al pueblo materno, Casarsa, Friuli, una región amada, donde cofundó la Academia de la Lengua Friulana. Leyó, escribió poesía y estudió letras en la Universidad de Bolonia.
Debutó con el poemario en friulano “Versi a Casarsa” (1941) y “Las cenizas de Grasmsci” (1957) le valió el Premio Viareggio. Publicó más de 50 obras entre las que destacan ensayos sobre poesía, las novelas “Muchachos de la calle” (1955) y “Una vida violenta” (1959), y los dramas “Orgía” (1969) y “Calderón” (1973).
Colaboró con varios diarios, manifestó preocupación por los marginados y desprotegidos, perdió el fervor religioso y criticó la cristiandad, atacó al Partido Comunista, pero se afilió y militó activamente hasta que lo expulsaron por homosexual. Se estableció en Roma (1950) donde publicó poemas, historias y ensayos con acento marxista.
Fue más conocido como cineasta. Debutó con “Accattone” (1961) y “Mamma Roma” (1962), duros filmes neorrealistas sobre los bajos fondos romanos de la posguerra. “El Evangelio según San Mateo” (1964) fue considerada por el L’Osservatore Romano “una de las más bellas jamás rodada sobre la vida de Jesús”, y “Teorema” (1968) lo consagró internacionalmente. La trilogía erótica medieval (70’), “El Decamerón”, “Los cuentos de Canterbury” y “Las mil y una noches”, fue exitosa para la crítica, el público y los prestigiosos festivales europeos, pero “Saló o los 120 días de Sodoma” (1975) amotinó a la sociedad y terminó con su carrera.
Una vida contradictoria y el escándalo presente, fue apoyado y señalado por la Iglesia, defendió a la policía de los jóvenes burgueses que lucharon, crítico de la modernidad y reconquistador de lo sagrado, origen de la existencia: Franco Cassano lo sintetiza como “el oxímoron de una vida”.
Murió asesinado el 2 de noviembre de 1975 en Ostia.

