Oswaldo Aparicio Guayasamín Calero, pintor y escultor ecuatoriano, nació el 6 de julio de 1919 en Quito, primogénito de un indígena y una mestiza. Demuestra sus habilidades desde pequeño, realizando caricaturas de maestros y compañeros y vende paisajes y retratos en la Plaza Grande. Ingresa en la Escuela de Bellas Artes de Quito (1932) y se gradúa de pintor y escultor en 1941. La Guerra de los Cuatro Días es el origen de su visión sobre las injusticias, la sociedad y la gente.
Debuta con una exposición (1942) que escandaliza sobremanera por su oposición al salón oficial (Escuela de Bellas Artes) y sus contenidos de denuncias, sin embargo, Nelson Rockefeller compra algunos cuadros y lo invita a EEUU donde permanece meses conociendo de primera mano a grandes maestros del arte. En México es asistente y aprendiz del muralista Orozco. Recorre Latinoamérica y sus bocetos y apuntes son materia prima de “Huacayñan” (el camino del llanto), primera colección dedicada al indígena, al negro y al mestizo, la esencia del continente.
Su segunda colección, “Edad de la Ira”, retrata los horrores y dolores del siglo XX como las Guerras Mundiales y la Civil Española, el Holocausto, la bombas nucleares, las dictaduras, entre otros temas. “Mientras viva siempre te recuerdo” o “La Ternura” es la colección en honor a su madre, a las madres que defienden la vida, la tierra y los derechos humanos. Expuso en las mejores galerías del mundo y sus murales se encuentran en distintos países de América y Europa.
Su obra es figurativa y se enmarca entre el expresionismo y el cubismo. También pintó paisajes, flores y retratos, trabajó el grabado, la escultura y la arquitectura (“Capilla del Hombre”). Recibió numerosas distinciones como varios Honoris Causa, premios de Bienales, Eugenio Espejo (Ecuador) e Internacional José Martí (UNESCO).
Reconocido como el “Pintor de Iberoamérica”, falleció el 10 de marzo de 1999.

