Robert Fulton, artista, ingeniero e inventor estadounidense, nació el 14 de noviembre de 1765 en Lancaster, Pensilvania, en el seno de una familia relativamente acomodada. Aprendió a leer y escribir en casa y asistió a una escuela cuáquera. En Filadelfia trabajó en una joyería, especializándose en retratos y paisajes miniaturas sobre prendas de marfil. En 1787 se va Londres, vive precariamente del arte, se interesa y empieza a trabajar en inventos mecánicos relacionados con la navegación.
Diseñó un sistema para navegación interior por canales (“Treatise on the Improvement of Canal Navigation”, 1796), ilustrado con planos y detalles, que no obtuvo aceptación. En París (1797) propuso un concepto de submarino, el Nautilus, y de cargas explosivas (carcassas o torpedos), con fines bélicos contra Gran Bretaña, el cual fue exitoso al hundir una embarcación, marcando historia en este aspecto.
Paralelamente, en 1800 conoció al embajador y futuro suegro Robert Livingston, decidieron construir un buque a vapor y en 1803 un prototipo navegó el Sena ante una multitud. Luego que Fulton le negara a Bonaparte el conocimiento sobre sus armas submarinas, salió hacia Inglaterra en 1804, donde evaluaron su invento, pero la victoria obtenida sobre Francia dejó de hacerlo necesario.
Ya en EEUU (1806), construyó un nuevo buque a vapor y paletas que resultó comercialmente viable, conocido como Clermont, en cuyo primer recorrido transportó pasajeros por el río Hudson desde Nueva York a Albany (555 km ida y vuelta), mejorando la velocidad y el tiempo de viaje preexistentes. Patentó el diseño (1809) y se dedicó a la construcción de embarcaciones Livingston-Fulton, a prestar servicio de transporte en varios ríos, a mejorar los diseños y ampliar el tamaño de las naves.
Su proyecto del primer buque de guerra a vapor quedó inconcluso, al fallecer el 24 de febrero de 1815 en Nueva York.

