Arthur Cravan, artista multidisciplinario y boxeador suizo, nació como Fabien Avenarius Lloyd en Lausana el 22 de mayo de 1887, en una familia acomodada de padre inglés y sobrino político de Oscar Wilde. Fue descrito por Trotski, quien lo conoció camino a Nueva York, como “… un boxeador, escritor ocasional…”.
Entre 1912 y 1915 fue el editor y único redactor de la revista Maitenant en París, en la que escribía crítica literaria, extravagancias y hostilidades desafiantes; él mismo salía a venderla por 25 céntimos. Dice André Breton que “muestra una concepción enteramente nueva de la literatura del arte que corresponde a la del luchador ambulante o el domador”. Una búsqueda de solución al malestar intelectual. A partir de Maitenant Breton lo considera el precursor del movimiento Dadá.
Con más de 2 metros de altura y 100 kg de peso, en su breve existencia Cravan fue bohemio, rebelde, ladrón, marchante del arte de Matisse, Picasso y Rivera, recolector de naranjas en California, vagabundo en Nueva York, marino, borracho, profesor de educación física, conferencista y boxeador. Durante una disertación en París hizo el intento, o por lo menos el amago, de suicidarse y tildó de voyerista al público presente.
En 1915 recorrió Europa con pasaportes falsos. En Barcelona se presentó como el boxeador contrincante del campeón mundial Jack Johnson (que lo era, y en su debut), enfrentándose en la plaza de toros el 23 de abril de 1916; el poeta perdió por nocaut con “El gigante de Galveston”; a otra pelea llegó ebrio y fue suspendida. En Nueva York fue invitado a dictar una conferencia sobre los artistas independientes, se desnudó y la policía se lo llevó. El dadaísta Marcel Duchamp exclamó: “Qué bella conferencia”.
Se casó con la poetisa Mina Loy, vivieron en México y emigraron a Argentina por separado. Aunque hay diversas especulaciones, aparentemente Cravan desapareció a los 30 años (1918) en el mar, con su embarcación, específicamente en el golfo de México. Iba rumbo al país sureño.

