Violeta Parra, cantautora, folclorista y artista plástica chilena, nació en San Carlos, Región del Ñuble el 4 de octubre de 1917, de padre músico y madre tejedora y cantadora. Comenzó a tocar guitarra a los 9 y a los 12 años compuso sus primeras canciones.
En los años 30 la familia se instaló en Santiago y Parra inició su carrera en el restaurante La Popular, donde interpretaba corridos, cuecas, boleros, tonadas y rancheras. En los 40, junto a su hermana Hilda, formó el dúo Las Hermanas Parra y grabó los primeros discos sencillos con música popular chilena. Desde los 50 recorrió todo Chile y parte de Europa. En Chile conoció su realidad social y recopiló innumerables canciones anónimas que transmitió en su programa radial y grabó para la colección “El floclore de Chile”. En París grabó música chilena para el sello Le Chant du Monde.
Violeta diversificó su quehacer artístico adentrándose en la pintura, la cerámica y el tejido. Dirigió el Museo de Arte Popular en la Universidad de Concepción y fue la primera artista latinoamericana en exponer en el Museo del Louvre. Como folclorista, la obra recopilada por Parra es vasta e incluye diversos géneros. Difundió las manifestaciones campesinas en composiciones como “Casamiento de negros”, y entre sus piezas más notables están “Gracias a la vida” y “Volver a los 17”. Su obra es un punto de inflexión en la música chilena, transformándola en su máximo exponente. Ganó el premio Caupolicán 1953; póstumamente se le otorgó la medalla Gabriela Mistral e incorporó al Pabellón de la Fama de los Compositores Latinoamericanos.
Se quitó la vida el 5 de febrero de 1967.

