Paolo Sarpi, teólogo y polímata italiano, nació en Venecia el 14 de agosto de 1552, quedó huérfano de padre y fue educado por su madre y un tío sacerdote. Delicado de salud, estudioso y brillante, se incorporó a la Orden de los Servitas en 1566 y seis años más tarde se convirtió en el teólogo de la corte del Duque de Mantua, donde tuvo oportunidad de estudiar griego, hebreo, matemáticas, anatomía y botánica. En sus estudios anatómicos descubrió las válvulas que regulan el flujo de la sangre en las venas y demostró cómo la pupila del ojo se contrae al exponerse a la luz. Mientras cumplía asignaciones de la Orden continuaba estudiando.
Desde 1606 defendió a Venecia frente a Roma con escritos violentos, lo que derivó en fuertes conflictos con Paulo V que desembocaron en una interdicción y la excomunión de Sarpi. Por su parte, el Ducado de Mantua lo nombró teólogo consultor y miembro del Consejo de los Diez. Sarpi criticó el Concilio de Trento por no dar mayor autonomía a los obispos, por endurecer las diferencias con los protestantes y aumentar el absolutismo de la Curia. Su “Historia del Concilio de Trento” se publicó en Londres (1619) bajo el psudónimo Pietro Soave Polano debido a que fue incluido en la lista de libros prohibidos de Roma, no obstante se editó varias veces y se tradujo a cinco idiomas.
Considerado un héroe veneciano, celebró misa hasta su muerte el 15 de enero de 1623.

