Augusto “Tito” Monterroso Bonilla, escritor hondureño, nacionalizado guatemalteco, nació el 21 de diciembre de 1921 en Tegucigalpa, de padre guatemalteco y madre hondureña. De acuerdo con “Los buscadores de oro”, tuvo una infancia llena de música y libros, así como de angustias económicas y familiares. Abandonó la escuela a los 11 años y se formó de manera autodidacta.
En 1936 se establece en Guatemala, Monterroso funda la Asociación de Artistas y Escritores Jóvenes, comienza a publicar en la revista Acento y el diario El Imparcial. Al mismo tiempo lucha contra la dictadura de Jorge Ubico, es apresado, escapa y pide asilo en la embajada mexicana. Tras la Revolución de Octubre (1944) se le asigna al consulado guatemalteco en México hasta 1953. Después de pasar por Bolivia y Chile, regresa a México en 1956 donde se establece definitivamente y desarrolla su carrera literaria.
Publica de tanto en tanto y desarrolla su arte magistral en los cuentos, compilados en cinco volúmenes como “Obras completas (y otros cuentos)” (1959), “La palabra mágica” (1983) y “Literatura y vida” (2003), entre otros. Su obra incluye, asimismo, un poemario, dos ensayos, la novela “Lo demás es silencio” (1978) y seis de difícil categorización. Muy popular es su microrrelato “El dinosaurio”: «Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí».
Innovador y renovador de géneros literarios tradicionales, su estilo es breve y conciso, manifiesta gran poder de observación y cultura, así como un extraordinario manejo de la parodia y un sutil humor negro. Se le considera uno de los grandes escritores latinoamericanos del siglo XX, fue miembro de la Academia Hondureña de la Lengua y fue acreedor de numerosas distinciones como el premio Miguel Ángel Asturias y el Príncipe de Asturias, entre otras.
Falleció el 7 de febrero de 2003 en Ciudad de México.

