James Abbott McNeill Whistler, pintor estadounidense, nació el 11 de julio de 1834 en Lowell, Massachusetts, de ascendencia escocesa-irlandesa. Vivió en San Petersburgo donde asistió a la Academia Imperial de Bellas Artes y aprendió francés, y regresó con su madre a Connecticut en 1849. Ingresó a la Academia Militar de West Point, falló el examen de química y regresó a casa (1854).
En París asiste al taller de Charles Gleyre junto a Monet y Renoir, y luego estudia en la Escuela de Bellas Artes. También fue un talentoso grabador, admiró profundamente a Velázquez y se interesó por el realismo de Courbet y Fantin-Latour, estilo que manifestó tempranamente en su Autorretrato (1857-1858) y en “Doce Aguafuertes del Natural” (1858).
En Bretaña nutrió su amor por el mar, pero se estableció en Londres (1863) donde tenía al Támesis. Como muchos, se interesó por el arte japonés del que mostró su influencia en varias obras. Las décadas del 60 y 70 fueron muy creativas e introdujo en los títulos términos musicales como “Sinfonía en blanco Nº 1, la dama blanca”.
Trabajó mucho el paisaje y el retrato, demostrando una estética de figuras sencillas y tonos tenues. Entre otras obras, destacan “Arreglo en gris y negro Nº 1” (La madre del pintor), “Retrato de Théodore Duret” y “Variaciones en violeta y verde” (grabado). Realizó, asimismo, litografías de retratos, del Támesis, barrios e iglesias, decoraciones como “La habitación del pavo real” y el diseño de libros, anticipándose al Art Nouveau.
Aunque quebró al demandar al crítico Ruskin, recuperó su fortuna con sus grabados en Venecia, también exitosos a su regreso a Londres. Considerado el padre del impresionismo inglés y uno de los artistas más importantes del inicio del siglo XX, fue distinguido con la Legión de Honor entre otros reconocimientos.
Falleció el 17 de julio de 1903 en Londres.

