Manuel Díaz Rodríguez, médico, político y escritor modernista venezolano, nació el 28 de febrero de 1871 en Chacao, hoy parte de Caracas, en el seno de una numerosa familia, siendo el menor de 11 hijos. Tras licenciarse (1891) en medicina en la Universidad Central de Venezuela, vive en París y en Viena, donde se interesa por el trabajo de Sigmund Freud, y realiza viajes a Italia y Constantinopla.
Los viajes y los nuevos ambientes inspiran sus primeras publicaciones: “Sensaciones de viaje” (1896), “Confidencias de psiquis” (1897) y “De mis romerías” (1898), abundantes reseñas culturales descritas con una exquisita prosa que trasluce el incipiente modernismo. Su éxito literario se manifiesta al recibir el premio de la Academia Nacional de la Lengua (1896).
En Caracas participa como cofundador de la Cruz Roja Venezolana, concurre a los círculos intelectuales, colabora con El Cojo Ilustrado y Cosmópolis, y se le identifica con la Generación del 98. Publica “Cuentos de color” (1899), nueve relatos de nueve colores asociados a nueve estados de ánimo que, a su vez, impregnan las respectivas atmósferas.
En su primera novela, “Ídolos rotos” (1901), da una visión de una sociedad venezolana mediocre y estrecha, en la que su voz particular se manifiesta con mayor claridad y el modernismo de su estética está más desarrollad; ésta fue elogiada por Rubén Darío y mal recibida por la crítica. “Sangre patricia” (1902) introduce elementos psicológicos y oníricos, considerados por algunos como precursores del surrealismo hipanoamericano.
Al morir el padre (1903) se encarga de la hacienda durante siete años, cuya experiencia vierte en “Peregrina” (1922). Entre 1909 y 1926 dirige El Progresista, publica “Camino de perfección y otros ensayos”, ejerce diversos cargos públicos y se incorpora a la Academia Nacional de la Historia.
Considerado alto exponente del modernismo hispanoamericano, fallece el 9 de agosto de 1927 en Nueva York.

