Una sopa que no es sopa, que por error culinario, se transformó en un pastel esponjoso, dorado y salado a base de maíz, cebolla, leche, huevos y queso, eso sí, mucho, mucho queso. Originario de Paraguay, allá por el siglo XIX donde ya se había generado parte del mestizaje culinario, donde las tradiciones de los nativos Guaraníes -quienes habitaron y habitan gran parte del centro de Sudamérica, y que tenían al maíz y a la mandioca (yuca) como alimentos base- se habían mezclado con las tradiciones que trajeron los españoles cerca del siglo XVI. Estos introdujeron a la cocina el uso de la leche, el queso y los huevos.
Así fue surgiendo una cocina mestiza donde las culturas de ambos se fueron mezclando a lo largo de los años. Cuenta la historia, que el primer presidente del Paraguay Carlos Antonio López, quien gobernó en 1844 por casi 20 años, le gustaba mucho un plato que se llama “tykuetî”, una especie de sopa espesa preparada con leche, queso, huevo y harina de maíz.
Pero un día, la cocinera del presidente se le fue por demás la proporción de la harina haciendo que la preparación quede tan espesa que ya no podía servirse como sopa. En lugar de desperdiciarla, la puso en un recipiente y la llevó a un horno tradicional paraguayo que se llama “tatakua”, donde se cocinó hasta dorarse. Cuando el Mandatario Nacional probó el pastel, le gustó tanto que habría preguntado qué era. Y la respuesta habría dado origen al nombre «sopa paraguaya», una verdadera delicia de puro maíz y queso.
Ingredientes para 4 personas:
– 250gr de harina de maíz fina
– 250ml de leche
– 1 cebolla grande
– 3 huevos
– 250gr de queso fresco desmenuzado
– 2 cucharadas de mantequilla (preferiblemente), sino aceite.
– Sal y pimienta
– ½ cucharadita de azúcar opcional.
Preparación
- Corta la cebolla en pluma o cubos, según tu preferencia.
- Sofríe la cebolla en la mantequilla hasta que quede transparente, no es necesario que dore.
- En un recipiente, bate los 3 huevos con la leche. Agrega la harina de maíz, sal, pimienta y, si quieres, el azúcar. Y mezcla hasta incorporar todos los ingredientes.
- A esta mezcla, incorpora la cebolla y el queso desmenuzado. Incorpora hasta obtener una preparación húmeda y espesa.
- Deja reposar unos 10 minutos para que la harina de maíz absorba parte del líquido. Si queda demasiado seca, agrega un poquito más de leche. El secreto de la sopa paraguaya es que quede no debe quedar como un pan de maíz.
El interior debe ser tierno, húmedo y ligeramente cremoso, con pequeños trozos de queso y cebolla. - Coloca la mezcla en un molde engrasado de aproximadamente 20 × 20 cm. Debe quedar con unos 3–4 cm de altura.
- Hornea a 180 °C durante 35/45 minutos, hasta que la superficie esté dorada y el centro esté firme pero todavía húmedo.
- Deja reposar 10 minutos antes de cortar.





