Laura Ingalls Wilder, escritora estadounidense, nació el 7 de febrero de 1867 en Pepin, zona de los grandes bosques de Wisconsin. Su padre aventurero, de mal carácter y bebedor, dio a su familia una vida errante recorriendo Kansas, Minnesota, Dakota y territorios indígenas. Vivían con lo mínimo y dejaban sus habitaciones de noche para no pagar el arriendo; rememora duras experiencias de ese tiempo que marcaron su vida, como el vecino borracho arrastrando a su esposa por el cabello y quemando la casa, y el intento de violación que sufrió.
Su educación fue esporádica y el nomadismo terminó cuando su padre aceptó un trabajo en De Smet, Dakota del Sur, lugar de cosechas pobres, tornados y sequía, donde se casó con Almanzo Wilder. Continuaron las penurias cuando Wilder enfermó y las tormentas acabaron con cosechas y animales. Tras perder dos bebés, vendieron la parcela y pasaron un tiempo con sus suegros, donde nació su única hija.
Finalmente, en 1894 se establecieron en Mansfield, Misuri.
Ingalls comenzó a escribir para McCall’s Magazine y Country Gentleman, se desempeñó como editora en temas de avicultura y frutales para el St. Louis Star y fue editora local del Missouri Ruralist durante 12 años.
Animada por su hija empezó a escribir sobre sus experiencias de vida, enfocándose en el malestar masculino y la paciencia femenina: “La casa de los grandes bosques” (1932) y “Farmer boy” (1933). Luego surgió la serie infantil “La pequeña casa de la pradera” (1935), recuerdos de su vida de colonos, sin los detalles terribles. Tal fue el éxito, que inspiró la conocida serie televisiva de los 70.
Hasta 1943 publicó otras ocho obras. Póstumamente salieron más de siete que incluyen cartas y recopilaciones de otros escritos.
Falleció en Mansfield el 10 de febrero de 1957.

