Para sobrevivir, o para vivir bien, se hace parte de un grupo o de una tribu, y si no, al menos, para sentir la compañía de otro, sobre todo ante la pérdida o el fracaso; el precio a pagar, la libertad y, algunas veces, además, la dignidad.
Hay tantas muy buenas razones para buscar cobijo y protección, para prosperar al amparo de algún poder terrenal, material o simbólico, más cuando la existencia misma está amenazada a diario, y la incertidumbre reina, a pesar de la inteligencia artificial.
Desde el sentido común y el inconsciente colectivo, tomar partido por algo o por alguien resulta ineludible y necesario; por la Patria, por la familia, por la religión, por la ideología, por la ciencia, por la verdad, y por qué no, también, por el dinero, por el éxito, por el prestigio. Nadie escapa de ser partidario de algo o de alguien, o, tal vez, sí.
Ni la determinación ni el descaro parecen suficientes, ante tanta “verdad” encumbrada, circulando y en disputa, sobre todo cuando reina la confusión y prevalece la confrontación. La guerra abierta y encubierta de creencias, de religiones y de intereses contribuye a amplificar la pandemia del desamor; mientras la sobreoferta de una mayor y mejor inteligencia (artificial) seduce y embrutece a más humanos.
Así, el alma atrapada y constreñida en la oscuridad de la mente crédula,
sueña respirar en libertad y en consciencia.
Tal vez, una salida posible sea la toma de partido a favor de todos (y de nadie). Para, así, evitar ser sustraído de esta realidad de rebaños y manadas humanas, sin consciencia de su libre albedrío y de la existencia en Ley.
En mi propio extravío mental, condicionado por el deseo, por la necesidad y por la ignorancia, algunas veces he sido parte de rebaños que reproducen patrones, enuncian simplificaciones y vociferaron generalizaciones.
Los oráculos y los liderazgos del inconsciente colectivo, de múltiples maneras y a varios niveles, presionan y condicionan, a pretexto del bien común de la sociedad globalizada, por la toma de partido. Porque la anomia, la desidentificación y la despersonalización no son admisibles en un mundo global de consumidores interconectados, a partir de una IP y de unos datos personales, desde la cual perder el control y ser despojado de integridad.
A consecuencia de este tipo de despojo cibernético se producen perturbaciones psicológicas, incremento de la desconfianza existencial y un malestar generalizado, en distintas culturas; también, la muerte del prójimo y todo tipo de somatizaciones. Justamente, porque somos seres emocionales y conjuntos de células con capacidad de memoria.
Nunca ha sido fácil encontrar/hallar un tiempo-espacio para sí mismo con los otros, menos aún en estos tiempos de tanta competencia y fraccionamiento, y de militancias exacerbadas. Nadie escapa de ser etiquetado o de estar alineado y alienado.
Pensamientos y emociones empaquetados en credos e ideologías, que afectan la salud y la vida, a la vez que empobrecen el espíritu y debilitan la fe en uno mismo.
¡Qué más decir sobre un tema tan importante y vital, cuando ha sido dicho todo con claridad y contundencia! Y no, precisamente, por mí.
Este es un intento de respuesta, en la paz que me brinda el instante de recogimiento, que sigue al respiro profundo y consciente; memoria y recuerdo que actualiza lo que fui y lo que soy, lo que hice y lo que hago, en lo que creí y en lo que hoy creo. Lo experimentado para llegar a jugar aquí, jamás ajeno.
¿Qué naturaleza tiene la espiritualidad en este mundo terrenal?
Fuentes consultadas:
– VIDA CONTEMPLATIVA, Byung-Chul Han
– Determined: Life Without Free Will, Robert Sapolsky
– LA MUERTE DEL PRÓJIMO, LUIGI ZOJA


Maravillada en tu escrito, me sumerjo a observa.
Infinitas gracias.
Gracias por su articulo sobre un tema tan escabroso como es esto. Para empezar uno nace en una tribu y desde pequeños aprendemos que esa tribu usualmente brinda cobijo, proteccion, guia y otras cosas mas que contribuyen a moldear nuestra personalidad. Solamente si un individuo crea su propia tribu podra instaurar su propio sistema y quizas haya otras personas que lo sigan y se adhieran a esa nueva tribu, grupo humano.
Lo importante aqui es que aprendemos desde niños a formar parte de una o mas tribus y eso es normal y natural. Siempre ha sido y siempre sera asi mientras la civilizacion humana sea como ha sido durante estos mas o menos ultimos 13,000-15,000 años.
El ser humano es la raiz del problema y el ser humano es la solucion. Se puede escribir un largo compendio de los porques de los problemas que tenemos los seres humanos ypor ende nuestras civilizaciones, del pasado y del presente, y otro de como se podria cambiar todo simplemete con empezar desarrollando la qualidad llamada amor.
Si se les pregunta a 10,000 seres humanos que es el amor lo mas probable es que se tengan 10,000 respuestas con algunas similitudes y diferencias. Sin embargo amor es solamente una cosa, y como somos seres humanos, todos creemos que eso no es asi, y de nuevo lo repito: Si, el amor es solo una cosa muy simple, es apreciarnos, querernos, respetarnos a nosotros mismos y asi como nos apreciamos, nos queremos, nos respetamos, hacerlos con todos los demas seres humanos. Asi de simple, pero asi de imposible debido a como hemos aprendido y vemos el mundo.
De acuerdo, estamos en un mundo de etiquetas que abarcan todas las áreas, políticas, sexuales, sociales en general, creo que esto influye en que muchos se atribuyan o se identifiquen con características que no siempre poseen solo por vacíos personales que los inducen a pertenecer a grupos perdiendo la objetividad sobre lo que profesan y sin analizar de forma profunda sus propios valores y creencias
Excelente e importantisima reflexion en estos tiempos que exige de nosotros el mayor de los esfuerzos para elevar y ampliar nuestra conciencia hacia los requrimientos de un nuevo mundo a punto de nacer
Concuerdo con lo que dice la lectura! muchas gracias !
Me ayuda auto observar mis reacciones, pero logico jamas ajena al dolor del otre.
Hermosas reflexiones. Namaste🙏
ONS! Creo que la Naturaleza de la espiritualidad en este plano terrenal es de Amor y autocuidado consciente… lindo día!