Manuel de Falla, compositor español, nació en Cádiz el 23 de noviembre de 1876, en una familia acomodada de comerciantes. Recibió de su madre las primeras lecciones de piano, en 1896 ingresó en el conservatorio capitalino y en 1900 ya había compuesto varias piezas para piano. Escribió zarzuelas, estrenando solamente “Los amores de la Inés” (1902). Con Felipe Pedrell se instruyó sobre música histórica y folclore de España, determinantes en su obra, y con Berlioz conoció otras formas musicales europeas, nutriéndose asimismo de la vida musical y cultural de Madrid.
En París se enriqueció ampliamente al estudiar con Dukas y conocer a Debussy, Ravel y Albéniz, cuya influencia se aprecia en “Noches en los jardines de España” (1909-1916), retrato refinado del alma del paisaje andaluz. Escribe la ópera “La vida breve” (1913) ganadora del concurso de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y estrenada en Niza (1921).
Tras su regreso a España (1914) se consolida nacional e internacionalmente con las obras más maduras y populares, los ballets “El amor brujo” (1915) y, el encargo de Diaghilev, “El sombrero de los tres picos” (1919). En Granada organizó el primer festival de Cante Jondo y, por encargo, compuso la ópera para marionetas “Retablo de Maese Pedro” (1923), basado en un episodio del Quijote. Emigra a Argentina (1939) y, aún debilitado continúa trabajando, completa algunas obras y deja otras inconclusas.
Su estilo neoclásico es esencialmente folclorista, nacionalista, castellano y andaluz, refinado, con pinceladas impresionistas. Compuso zarzuelas, óperas, ballets, para orquesta, para piano, clavecín y guitarra, para voz y coro.
Considerado el más alto representante de la Generación de los Maestros, fue miembro de las Academias de Bellas Artes de San Fernando y Argentina, y distinguido con la Legión de Honor y la Gran Cruz.
Falleció en Argentina el 14 de noviembre de 1946.

