Louis Racine, poeta francés, nació el 6 de noviembre de 1692 en París, séptimo y menor de los hijos del dramaturgo Jean Racine. Huérfano de padre a los 6 años, estudió derecho empujado por su madre y luego su inclinación religiosa lo llevó a los Oratorianos de Notre-Dame, donde permaneció durante tres años y escribió su poema “La Gracia” (1720).
El canciller D’Aguesseau lo tomó como protégé y logró que fuese aceptado en la Academia de Inscripciones y Bellas Letras gracias a su conocimiento de las lenguas clásicas, del hebreo y del italiano. No obstante, nunca fue aceptado en la Academia Francesa, posiblemente por el tinte jansenita de su obra, el cual le generó el rechazo del cardenal de Fleury.
En 1722 se vio casi arruinado por las reformas financieras y el cardenal, contrarrestando su rechazo, lo recomendó para un puesto en la Hacienda Pública que ejerció en varias granjas reales hasta 1732, sirviendo luego como administrador de aguas y bosques del ducado de Valois hasta 1746.
El poema “La Religión” (1742) es el más célebre y es la segunda obra más importante junto a “La Gracia”, para el cual Racine se esmeró en desaparecer todo rasgo de jansenismo que pudiera verse manifestado. Su producción consta de 18 publicaciones e incluye obras para honrar la memoria de su padre como “Memorias de la vida y obra de Jean Racine” (1747), una traducción de “El Paraíso Perdido” de Milton (1755), odas y epístolas. En 1808 fueron publicadas sus Obras Completas en seis volúmenes.
Su poesía se considera hecha a su imagen y semejanza: hombre de bien, sincero y de buena voluntad, pero un tanto rígido y aburrido, conocido como “un santo con apariencia de réprobo”.
Falleció el 29 de enero de 1763 en París.

